Por: Fernando Gasca

En época pre electoral se escucha de todo, los unos acusan, los otros sentencian, los más especulan, los otros encubren; en los distintos medios de comunicación algunos vociferan sandeces, en ocasiones se escuchan proposiciones interesantes (triste reconocerlo la menor de las veces); lo paradójico del asunto es que entre menos opción de voto tenga el entrevistado, más aterrizado es su discurso. Por el contrario, cuando el personaje viene de ser reelegido, consumado ausentista de su labor, repetido votante de proyectos de ley que favorecen al mandatario de turno y castigan al elector (su elector), éste, reitero, concentra su discurso en señalar y condenar justamente todo aquello que él viene realizando (como si fuera una auto confesión), ofrece castigo para los ausentistas, promete disminuir las mesadas (sus mesadas), propone eliminar la reelección, grita a los cuatro vientos que votará en pro de la sociedad, trabajará en procura de mejorar los servicios de salud, ofrece apoyo y subsidios para la agricultura, disminución de los impuestos y muchas otras lindezas.

El otro día, escuchando la A.M. se me erizaba la piel (como suele decir la Diva de Divas) por todas las peripecias y máquinas de corrupción que aseguró vienen ejerciendo los diferentes grupos y políticos de siempre, entre otros hablo de: la compra de votos, el trasteo de los electores, la sectorización de los mismos, las millonadas que circulan, las conciencias que se compran, las prácticas “non sanctas”, en fin, toda una cátedra de pillaje, saqueo, manipulación, intriga permanente y por obvias razones la desviación de fondos del erario en pro y beneficio de los caciques, contratistas de siempre y políticos en ejercicio. La A.M. no dejó títere con cabeza, peló de Raimundo y todo el mundo…

 No bien terminó de hablar la A.M. y enseguida la F.M. enfiló sus baterías, ripostó durísimo, se vino con toda la sintonía, gruesos titulares en prensa escrita, extras, extras en la tele, último minuto en lo radial, noticia en desarrollo se escuchó, la tecnología en defensa de la verdad (su verdad), hubo negativas, se dieron justificaciones, hasta afirmaron en coro (como cantante vallenato o presidente del senado) que mentiras de la A.M. ¡Pobrecita!, hasta el papi de papis, el papi Char, que usualmente no habla, habló.

Cómo dijo Don Samper, las declaraciones de Aida Merlano (A.M.) dejaron a los Char como las tres últimas letras de su apellido. Unos y otros opinaron, las barras tomaron partido, los pobres quisieron darle la razón a la A.M. Por el contrario, la respuesta de las Fuerzas Manipuladoras (F.M.), valga decir: rojos, azules, de derecha, tibios, en reversa, en contravía, de regreso, pelaron el cobre y mostraron de lo que son capaces. Los verdes, amarillos, biches, independientes, zurdos, mutis por el foro.

No hay caso, “tras de ladrones, bufones”


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