Esto va marchando en la dirección correcta, manifestó el Jefe del Estado, un año después de que se firmara el Acuerdo de Paz en el Teatro Colón. La implementación de los acuerdos se abre paso en numerosos campos.

Bogotá (SIG).
Un año después de la firma del acuerdo para poner fin al conflicto, el 24 de noviembre de 2016, Colombia avanza en la construcción de la paz, que ya no tiene reversa. El país recuerda este viernes que hace un año culminó el proceso de paz con las Farc, no solo con un acuerdo, sino con algo más grande: miles y miles de vidas humanas salvadas.
Doce meses después del acto efectuado el 24 de noviembre de 2016, en el Teatro Colón de Bogotá, el país avanza en la construcción de la paz con numerosos proyectos y acciones. “Esto va marchando en la dirección correcta”, manifestó el Presidente Juan Manuel Santos.
La implementación de los acuerdos suscritos en el Teatro Colón se desarrolla en medio del silencio de los fusiles, que se entregaron y se destruyeron, con lo cual que cerró la fábrica de víctimas. Entretanto, se desarrollan este año las conversaciones con el Eln para la paz sea completa.
Este viernes se recordará en el mismo lugar, el Teatro Colón, de Bogotá, el momento en que el Presidente Juan Manuel Santos y el jefe de las Farc suscribieron el pacto para poner fin al conflicto de más de medio siglo. Y luego en La Montañita, zona del Caquetá que sufrió especialmente el conflicto.
Un estudio del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC), una entidad o de investigación privada, señala que “el proceso de paz previno, al menos, la muerte de 2.796 personas.

De acuerdo con la misma entidad, de 867 combates que se registraban con reductos de las FARC en 2007, la cifra cayó a 106 en 2015 y a 13 en 2016.
Mientras tanto, en materia de civiles muertos en eventos de conflicto con participación con las FARC, de 1.835 en 2002 y 1.270 en 2007, la cifra se redujo en 2015 a 101 y en 2016 a 3.
Para implementar los acuerdos se han expedido y sancionado 94 normas, entre ellas siete actos legislativos, 36 decretos-ley, cinco leyes aprobadas en el Congreso por el procedimiento fast track, y 46 decretos ordinarios.
Al mismo tiempo se han desarrollado los planes de restitución de tierras, proyectos productivos, satisfacción de los derechos de las víctimas, acompañamiento de las comunidades, inversión social e infraestructura, vías, educación, desarrollo agropecuario, adjudicación de baldíos y convivencia ciudadana, entre otras áreas.
Ya en el posconflicto, se emprendió la ruta de reincorporación de las Farc a la vida civil.
Más de 12 mil personas fueron acreditadas por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz. Los excombatientes están recibiendo la oferta del Estado en bienestar integral, afiliaciones a pensiones, plan básico de salud e incluso capacitación.
No es posible dar marcha atrás, subrayó este lunes el Presidente Santos ante alcaldes y gobernadores de varias de las zonas más afectadas.
“Primero, legalmente no se puede. La propia Corte Constitucional ya dijo que en los próximos tres periodos presidenciales no se puedan expedir leyes que vayan en contra de los acuerdos. Todo lo contrario, hay que expedir las leyes para que se cumplan, para que se sigan cumpliendo los acuerdos”, explicó el Mandatario.
Y consideró que “eso es bueno para el país, porque los acuerdos no son para las Farc. Los acuerdos son para las comunidades, que sufrieron tanto durante esta guerra”.
Y el pasado miércoles, en la Clausura del Curso de Altos Estudios Militares, el Presidente manifestó que “este proceso fue un esfuerzo de mucha gente y del sacrificio de muchísimos soldados de tierra, mar, aire; de muchísimos policías, que hicieron unos esfuerzos enormes”, pero “bien valió la pena, porque hoy estamos viendo que al país se le abre un nuevo horizonte nuevo, un horizonte diferente”.
El gobernante reconoció esta semana que la comunidad internacional ha dado “todo el apoyo, pero por supuesto para que esta paz se consolide, se vuelva estable y duradera. No para que volvamos otra vez al pasado”.
“Esto es irreversible. No importa quien llegue el 7 de agosto del año entrante, esto no puede parar. Nadie va a permitir que esto pare. Sería inconcebible echar para atrás. ¿Cómo se puede echar para atrás? No se puede”, dijo.
“Todo lo contrario: debemos construir sobre lo construido. Posiblemente habremos cometido errores. Posiblemente nos habremos equivocado, porque es una transición de 54 años de guerra hacia una paz. Eso no se hace de la noche a la mañana”, agregó.
“Lo que queremos es que ojalá podamos todos juntos trabajar para ir corrigiendo errores y avanzando lo más rápido posible, porque de eso se trata, de dejarles a todos nuestros hijos un país en paz”, concluyó el Presidente Santos.

La generación que pone sus ‘Manos a la Paz’
Como parte de las iniciativas que desarrolló el Gobierno Nacional para cerrar las brechas que dejó el conflicto armado entre la ciudad y el campo, nació el programa ‘Manos a la Paz’.
La iniciativa se puso en marcha en 2016 y vincula a universitarios de últimos semestres, a quienes se les brinda la oportunidad de trasladarse a las zonas afectadas por el conflicto para apoyar la reconstrucción de los territorios desde distintos ámbitos, que van desde el social hasta el económico.
A la fecha son 257 municipios los beneficiados con la iniciativa de la Alta Consejería Presidencial para el Posconflicto, que cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y es financiado por del Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para el Posconflicto en Colombia.
‘Manos a la Paz’, que ha recibido desde su creación 18.352 postulaciones y vinculado a 109 universidades de todo el país, se enfoca en aspectos como superación de pobreza, desarrollo económico, sostenible, medio ambiente, gobernabilidad local, convivencia y reconciliación.
El pasado mes de octubre recibió el reconocimiento como ‘Mejor Iniciativa’ en la categoría Gobernabilidad y Construcción de Paz, durante la Feria del Conocimiento en Innovación de la Comunidad de Prácticas (COP), que congrega a las oficinas del PNUD en América Latina y el Caribe y que se llevó a cabo en Panamá.
Gracias a los buenos resultados del programa, que se traducen en la consciencia adquirida por los jóvenes ante la realidad colombiana, el Premio Fundación El Nogal abrió una categoría para reconocer las mejores experiencias de aquellos que participen en ‘Manos a la Paz’.
El Premio ‘Jóvenes que aportan sus Manos a la Paz’ estará disponible para su postulación desde febrero de 2018. Quienes quieran compartir su experiencia deben presentar sus aportes a la construcción de paz territorial.