Algeciras ha sido uno de los municipios más afectados por el accionar terrorista de los grupos ilegales, familias desplazadas de sus hogares por hostigamiento, amenazas a aquellos que habitan en cercanías a la fuerza pública, ultimátum a alcaldes, concejales y funcionarios públicos exigiendo renunciar a sus cargos.
Además dentro de este cúmulo de violencia, tenemos la masacre a los patrulleritos, más de 70 casos de víctimas de minas antipersonal y billones de pesos en pérdidas de infraestructura que incluye la iglesia afectada por las tomas guerrilleras a este municipio.
Es así como entes gubernamentales, Fuerza pública, eclesiásticos y población en general se unen para hacer un homenaje y rendir un tributo a aquellas víctimas que perdieron su vida, fueron secuestradas, desplazadas y a quienes llevan marcadas las huellas de la violencia.
Tal es el caso de Jair Montaña Méndez, quien con su sueño de comprar una finca estaba en la vereda La Primavera en 10 de octubre del 2012, cuando una mina antipersonal acabó con parte de su pierna izquierda. “Pidamos a Dios que ilumine nuestros caminos, nuestros campos, aunque estamos en un proceso de paz, no sabemos cuántos más morirán y perderán parte de su cuerpo por las minas sembradas, mujeres, hombres y niños inocentes. Fue y aún es difícil para mí llevar el sustento a mi familia, las víctimas no sólo fuimos la dueña de la finca, mi hermano y yo sino nuestras familias”.
A su vez Javier Rivera Cortes, alcalde, refiere: “hoy celebramos 92 años de fundación y queremos decirle al mundo que Algeciras camina por el camino de la paz; víctimas somos todos los 24.500 habitantes, hoy 1.800 identificados, todos somos víctimas, muchos, por no decir todos, vivimos el terror de escondernos debajo de la cama al sonar los fusiles… temer salir a la calle de noche”.
Zaida María Caviedes Durán, coordinadora del enlace municipal de víctimas de Algeciras, lleva en su memoria un hecho que marcó su niñez, una toma guerrillera en el año 2001 en la cual retenían a las personas desde la entrada al municipio y recuerda las ráfagas de disparos. Caviedes invita a trabajar por el proceso de paz, a trabajar por no revictimizar, por la no repetición.
En el evento se develó la obra de arte ‘A la memoria histórica, por el no olvido’, en la que el maestro Emiro Garzón Correa ha esculpido e inmortalizado el sufrimiento del pueblo huilense. Otro de los símbolos que alberga la paz dentro del homenaje a las víctimas algecireñas, es cambiar la trinchera por una estructura más moderna porque la ‘Despensa Agrícola del Huila’, como también se le conoce a este municipio, ha sido evidentemente uno de las poblaciones más afectadas por el conflicto armado del país y gracias a la victoria militar Algeciras es un municipio de paz, que puede hoy albergar el turismo y la inversión.


Fecha: