En la conmemoración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, Colombia no tiene mucho que celebrar. La crisis económica y sanitaria ha derivado en el aumento de los indicadores de desempleo, que han presionado el tránsito al trabajo por cuenta propia y la informalidad para el acceso a bienes y servicios vitales, especialmente en países como el nuestro, cuyas políticas activas y pasivas deben ser profundizadas para la recuperación del empleo en clave trabajo decente.

Así lo revelan los resultados preliminares del informe Derecho del Trabajo Pandémico, del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario (LaboUR) y la Alianza EFI, el cual analiza los efectos en el sistema laboral y la realización del trabajo decente en el contexto de la crisis económica y sanitaria del Covid-19.

Para Iván Daniel Jaramillo Jassir, investigador del Observatorio Laboral (LaboUR) de la Universidad del Rosario, “nuestro estudio indica que la recuperación de los niveles de empleabilidad ha presionado la informalidad laboral, que asciende al 66,3%, deteriorando los ingresos, la protección social y la cobertura del sistema de tutela laboral. Se requiere enfoque diferencial en las rutas de recuperación del empleo con estándares de trabajo decente, para grupos especialmente vulnerables, como los son mujeres, jóvenes y personas con discapacidad”.

Según el informe, el trabajo decente constituye un modelo de regulación universal que integra: empleabilidad, reconocimiento de derechos en el trabajo, protección social y diálogo social.

Recuperación Económica con trabajo decente

“El crecimiento económico condiciona la recuperación de los niveles de empleabilidad, que, sin la conexión con políticas públicas que se integren a las rutas de empleabilidad en la formalidad, ha demostrado, en contextos de recuperación, riesgos de presión a la informalidad sin contenidos de trabajo decente, que no solo comprometen la promesa constitucional de un trabajo en condiciones dignas y justas, sino la recuperación de la demanda agregada que apalanca la reactivación económica”, comentó Iván Daniel Jaramillo.

“Si bien el empleo se ha venido recuperando desde septiembre del año pasado, oculta aspectos importantes de las condiciones de trabajo y la calidad del empleo. La reducción en la tasa de desempleo significa una recuperación del margen extensivo del empleo, es decir, personas generando ingreso. Pero los análisis de los empleos generados en los periodos post-confinamiento (desde septiembre de 2020) muestran un escenario con menores tasas de contribución a la seguridad social y menores salarios, especialmente en el componente del empleo informal”, explicó Andrés García Suaza, investigador del Observatorio Laboral.

En el mismo sentido, “las políticas nacionales para garantizar el trabajo decente en el marco de la reactivación económica deben rediseñarse, invirtiendo en las capacidades de las personas, en trabajo decente y sostenible y las instituciones del trabajo”, aseveró Esteban Cruz Rodríguez, profesor del Medio Universitario del Rosario.

Personas con discapacidad, remuneración y acoso laboral

Los resultados preliminares del informe Derecho al Trabajo, señalan que, en el marco de la recuperación económica, resulta deseable promover la estrategia de inclusión laboral de personas con discapacidad en el marco de la Convención de Personas con Discapacidad de la ONU y el Convenio 159 de la OIT sobre la readaptación profesional y el empleo (personas inválidas).

Igualmente, respetar las garantías de igualdad ocupacional y salarial en materia de género en los términos de los convenios fundamentales de la OIT 100 y 111 sobre la igualdad en la remuneración y la discriminación (empleo y ocupación).

Finalmente, integrar a Colombia a la estrategia de eliminación de las formas de acoso laboral en los términos del Convenio 190 de la OIT sobre la violencia y el acoso a través de la ratificación de este instrumento internacional.


Fecha: