Colombia destina menos del 1% de la inversión en infraestructura férrea y fluvial. Un informe del CEPEC de la Universidad del Rosario revela la falta de desarrollo de estos modos de transporte, lo que ha contribuido a la baja competitividad del transporte por carretera y al retroceso del desempeño logístico del país. Transportar una tonelada de trayecto largo en camión cuesta, en promedio, US$0.91 por kilómetro y por ferrocarril tan solo US$0.055, es decir 16 veces menos. Después de Nicaragua, Colombia cuenta con la flota de transporte terrestre más antigua de América Latina.

Bogotá La falta de desarrollo de otros modos de transporte en Colombia como el férreo y el fluvial, ha contribuido a la baja competitividad del sector de transporte por carretera y al retroceso en materia de desempeño logístico del país, según un informe del Centro de Pensamiento en Estrategias Competitivas (CEPEC) de la Universidad del Rosario.
Mientras que la inversión en el modo carretero fue de 4,85% con respecto al PIB entre los años 2010 y 2014, en el modo fluvial y férreo apenas alcanzó el 0,09% del PIB durante ese período, revela el reporte.
Y la situación es aún peor si se analiza solo la inversión pública, la cual ha estado concentrada en el modo carretero. Desde 2010 más del 88% de la inversión pública anual en infraestructura ha estado centrada en este modo frente al 0,9% del férreo y 0,8% del fluvial, indica el CEPEC.
Estas cifras adquieren mayor impacto si se considera el hecho que, de acuerdo con informes especializados del sector, transportar una tonelada de trayecto largo en camión cuesta, en promedio, US$0.91 por kilómetro y por ferrocarril tan solo US$0.055 por kilómetro, es decir, 16 veces menos.
Para Saúl Pineda Hoyos, director del CEPEC, uno de los grandes retos del próximo Gobierno será iniciar el desarrollo de los otros modos de transporte en Colombia y proveer los servicios necesarios que permita la multimodalidad, tema que se analizará en el encuentro que, con motivo de los 10 años de este centro, se organizará con la OCDE el próximo 5 de octubre.
“Aunque el presidente Santos en sus dos períodos de Gobierno ha realizado grandes esfuerzos en materia de inversión y de fortalecimiento institucional, así como ajustes normativos para enfrentar este rezago en infraestructura, el país ha retrocedido en materia de desempeño logístico por los problemas que aún persisten en materia de calidad de la infraestructura carretera y como consecuencia de la ausencia del desarrollo de otros modos de transporte”, advierte el académico.

Bajo desempeño logístico
El Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial revela que Colombia estaba en el puesto 72 entre 155 países en 2010 y pasó al 94 entre 160 en 2016.
Para el CEPEC de la Universidad del Rosario el bajo desempeño logístico del país es consecuencia de las ineficiencias en los trámites de comercio exterior y en los puertos, lo que prolonga los tiempos y costos de exportación e importación de los productos.
“Por ejemplo, de acuerdo con el Doing Business el tiempo de exportar una mercancía en Colombia es de 112 horas, mientras que en América Latina es de 70 horas. Una situación parecida se presenta en los costos de exportación, los cuales también están por encima del promedio de la región: US$545 frente a US$495”, dijo Pineda.
Cabe resaltar que en este tema el Gobierno Santos expidió el nuevo Estatuto Aduanero y en la actualidad está en proceso de implementación. Así mismo, por un período se implementó el mecanismo de atención 24 horas los 7 días de la semana en los puertos. No obstante, este no fue aprovechado por el sector privado y en la actualidad se atiende en tiempos diferentes solo por solicitud previa.

Flota de transporte terrestre antigua
El reporte de la Universidad del Rosario advierte también sobre las múltiples ineficiencias en el sector de transporte por carretera debido a la regulación del parque automotor y su política de chatarrización.
“Estas decisiones han llevado a que el país cuente hoy, después de Nicaragua, con la flota más antigua de América Latina. Desde 2013 la política del Gobierno ha limitado el crecimiento del parque automotor, mientras que el volumen de la carga de comercio –sin minería– ha crecido sustancialmente”, explicó Pineda Hoyos.
Para el CEPEC otro de los grandes retos del próximo Gobierno está relacionado con los temas de contratación. El sector de infraestructura es uno de los que más se ha visto afectado por los escándalos de corrupción. Por lo tanto, se requiere hacer más transparentes los procesos de contratación pública, de manera que sea obligatorio el uso de pliegos-tipo. Esto evitará la creación de “pliegos a la medida” de determinados proveedores, lo cual es síntoma de corrupción.

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