La joven comunicadora social en formación, Jeniffer Tatiana Rivera Sáenz, quien es invidente, cuenta a los lectores de www.noticiasalsur.co la historia maravillosa de una persona y su guía canino.

Jeniffer Tatiana Rivera Sáenz
Especial www.noticiasalsur.co

Nunca olvidé una frase en la que me estaban encomendando una tarea que no me esperaba. Pero mi emoción fue inmensa a la hora de darme cuenta lo que significaba: “yo le quiero hacer una canción a Abril, le quiero hacer un homenaje”.
La Fundación Colombiana para el perro guía Vishnú del Ciprés, de la mano con el canal caracol y el programa Tengo una ilusión, fue quien le hizo realidad a Camilo Martínez uno de sus grandes sueños: poder contar con un perro guía. El significado que esta hermosa compañía tendría en su vida es algo verdaderamente único. Él tuvo la gran fortuna que se le recompensara por su valentía. Ella es ‘Abril’. Una labradora negra que desde hace once años se convirtió en la luz de sus ojos. Al escucharlo hablar de ella, refleja ese inmenso amor que existe entre ellos, no le cuesta nada decir todas las cualidades que caracterizan a su niña, como él la llama. ‘Abril’ es una perrita que muchos aman y lo que más recuerdan es esa obediencia y la mirada tierna, centrada por completo en su amo. Logró robarse el corazón de su público. La estrella en cada show era ella, se puede decir que es su fan número uno.
En el año 2012 desafortunadamente sufrió un cáncer que por poco acaba con su vida. Un angiosarcoma que le generó dos tumores: uno en el hombro y el otro en una pierna. Por fortuna le realizaron una cirugía en la cual le fueron extirpados.

‘Ellos son inseparables’
Esto se pudo evidenciar en una de las giras que hizo a los Estados Unidos en la que la protagonista de esta historia no lo pudo acompañar. Ese momento fue muy doloroso, porque debido a su ausencia, ‘Abril’ tuvo una recaída que la llevó a tener convulsiones, al punto que todos creyeran que se iba. En esos tres meses, Camilo tenía esa incertidumbre de no saber qué pasaría cuando regresara al país, pero por suerte, la nobleza y fortaleza que la caracterizan y ese amor tan grande que recibe por quienes la rodean, fueron suficientes para que ella pudiera seguir cumpliendo su misión.
Es así como en el 2013, los dos inician una nueva etapa. Él participa en el reality La Voz Colombia, del cual es el ganador. Ella como siempre, muy dedicada a guiarlo en cada una de las presentaciones durante este programa. Su entrega es algo admirable, su amor es infinito.
La inteligencia es un don que posee y que realmente asombra. Aprendió a hacer operaciones matemáticas. Sé que es algo muy curioso, pero es cierto. A través de sus ladridos, da las respuestas correctas de diferentes ejercicios. Sabe sumar, restar, multiplicar y dividir. Hay muchísimas anécdotas que dejan ver lo maravillosa e increíble de esta labradora. Un ejemplo es la siguiente historia contada por Camilo: “En una ocasión, todos estaban buscando un esfero y ninguno de los que se encontraban allí, pudieron encontrarlo. De un momento a otro, ‘Abril’ se dirige hacia mí y consigo traía ese esfero que se necesitaba. No sé cómo supo; a todos nos dejó muy sorprendidos”.
En el transcurso del programa Camilo toma la difícil decisión de jubilar a su fiel compañera, luego de 7 años de viajes, entrevistas, conciertos, conferencias, en fin. Se despide, regalándole una serenata y le canta: Te lo pido por favor del maestro Juan Gabriel. Esa es la canción que los identifica y que él le dedica. Las lágrimas en sus ojos dejaron ver lo triste que estaba al tener que separarse de ella, pero su tranquilidad es muy grande y su agradecimiento no tiene límites.
Luego de una extensa charla, una de las preguntas que le realicé fue: ¿Desde cuándo nace la idea del homenaje? Su respuesta es: “Un año después de tenerla, siempre pensé en hacerle una canción, un homenaje”. También da una pequeña descripción de lo que era ‘Abril’ mientras realizaba su trabajo: “Cuando tenía el arnés era toda una señora, seria, como si se tratase de una disciplina militar”.
Actualmente vive su vida como mascota y esto es lo que le gusta hacer: tomar el sol. Es muy consentida, Su dueño así lo manifiesta: “Cuando voy a comer algo, siempre viene por su último pedacito, siempre reclama interesadísima”.
Este amor es indescriptible. Un perro guía más allá de impedir que te accidentes y darte independencia, te entrega su vida y te regala lo que quizás a muchos seres humanos les falta: paciencia y comprensión.
Para tener en cuenta: si ves en la calle una persona ciega con un lazarillo, no debes acercarte a acariciarlo; porque esto puede causar un accidente debido a que lo distraes. “No es antipatía, es precaución”.