Un informe del CEPEC de la Universidad del Rosario concluye que la balanza comercial de los productos no minero-energéticos en los Tratados de Libre Comercio más relevantes del país ha sido ampliamente favorable a los socios comerciales. El estudio indica que las exportaciones per cápita de Colombia, sin minero-energéticos, llegaron el año pasado a 333 dólares, monto lejano al per cápita exportador del mundo que es de 2.116 dólares. El análisis revela que el TLC con Estados Unidos sobresale por el bajo dinamismo en el desempeño de las exportaciones no minero–energéticas, que tuvieron un crecimiento cercano al 3% anual promedio en los cinco años de vigencia del tratado, aunque con un crecimiento más promisorio del 12,7% en el primer trimestre de 2017.

Bogotá. Doce años después de la entrada en vigencia de un grupo relevante de acuerdos de libre comercio, Colombia sigue estancado en su estrategia de diversificación exportadora. Así lo concluye un análisis del Centro de Pensamiento en Estrategias Competitivas (CEPEC) de la Universidad del Rosario, que hizo un balance de los principales TLC que entraron en vigencia en el período 2006–2017 (primer trimestre), con énfasis en los mercados de Estados Unidos, Europa y la Alianza del Pacífico.
El informe del CEPEC llama la atención sobre el hecho de que, durante buena parte de este período, la tasa de cambio mostró una tendencia a la revaluación que, eventualmente, habría explicado el menor aprovechamiento de estos acuerdos. No obstante, en el período más reciente, de fuerte devaluación, el comportamiento de la tasa de cambio no habría tenido una incidencia importante en la diversificación de las exportaciones colombianas.
En el período 2006–2016 las exportaciones no minero–energéticas del país apenas crecieron a un ritmo del 1,06% promedio anual, mientras que las exportaciones totales lo hicieron al 2,56%, las cuales fueron impulsadas por el petróleo hasta la fuerte caída de su cotización internacional.
El análisis señala que en ese mismo período la participación de las exportaciones agrícolas e industriales, en conjunto, se redujo del 52,4% en 2006 al 45,2% en el 2016, aún en medio de la destorcida del precio de los combustibles. La reacción de las exportaciones no minero-energéticas solo fue visible en el primer trimestre de 2017, con un crecimiento del 7,3% en relación con el mismo período de 2016.
De acuerdo con Saúl Pineda Hoyos, director del Centro de Pensamiento en Estrategias Competitivas (CEPEC) de la Universidad del Rosario, esta tendencia refleja, no solo la baja rentabilidad de la actividad exportadora para las empresas, sino también los problemas de entorno competitivo nacional y de productividad interna que enfrentan las actividades agrícolas e industriales del país.

TLC con EE.UU. con poco dinamismo
El reporte del CEPEC enfatiza que la balanza comercial de los productos no minero-energéticos en los acuerdos más relevantes, ha sido ampliamente favorable a los socios comerciales del país. Entre los acuerdos evaluados, el TLC con Estados Unidos sobresale por un bajo dinamismo en su desempeño exportador, con un crecimiento cercano al 3% promedio anual en los cinco años de vigencia del tratado, aunque con un crecimiento más auspicioso, del orden del 12,7%, en el primer trimestre de 2017.
Para Pineda se destaca el comportamiento en ese mercado, tanto en la vigencia del tratado como en el primer trimestre de 2017, de productos como las puertas, ventanas y sus marcos; las flores frescas y sus capullos; el café sin tostar ni descafeinar; las plantas y principios activos utilizados en la perfumería; los medicamentos cortico-esteroides; así como los acumuladores de plomo.

TLC con Unión Europea
La Unión Europea presenta un balance más satisfactorio en el desempeño exportador de los productos no minero–energéticos. Según el estudio de la Universidad del Rosario el crecimiento promedio anual del 6,26% durante el período de vigencia del tratado (2013–2016) duplica el crecimiento promedio de las exportaciones no minero–energéticas en el TLC con los Estados Unidos. En el primer trimestre de 2011 el crecimiento de este tipo de exportaciones con destino al mercado de la Unión Europea fue aún más promisorio, con una variación del 8% en relación con el mismo período de 2016.
El director del CEPEC destaca que entre los productos de mayor dinamismo en ese mercado, tanto en el período de vigencia del tratado como en el primer trimestre de 2017, sobresale el crecimiento de aceites de almendra de palma; variedad de frutas; bananos frescos; y café sin tostar ni descafeinar.
Resaltó también el comportamiento del cacao en grano; los camarones y langostinos; las flores frescas y sus capullos; rosas y sus capullos; plátanos frescos; azúcar de caña o remolacha; el aceite de palma refinado; tapones, tapas y cápsulas; manteca, grasa y aceite de cacao; y las láminas de polímeros.

Alianza del Pacífico
La convergencia de acuerdos en el marco de la Alianza del Pacífico, durante el período 2006–2016, se expresa en un crecimiento anual promedio de las exportaciones no minero-energéticas del orden de 4,88% en ese grupo de países (México, Chile y Perú). Se destaca, además, el crecimiento significativo de este tipo de exportaciones a los mercados de la Alianza del Pacífico, del orden del 17,6% durante el primer trimestre de 2017, en relación con igual período de 2016.
En este mercado sobresale el comportamiento durante todo el período considerado (2006–2016), incluido el primer trimestre de 2017, de productos como fungicidas, automóviles de turismo, azúcar de caña o remolacha, los crisantemos, las tarjetas inteligentes y las preparaciones de tocador, revela el informe de la Universidad del Rosario.
“Las exportaciones per cápita de Colombia, sin minero-energéticos, llegaron en el año 2016 a 333 dólares, un monto muy lejano al per cápita exportador del mundo en estos mismos rubros, que es de 2.116 dólares, e incluso al de América Latina y el Caribe, que es de 1.132 dólares. Esta es una señal clara de que el país se ha rezagado de manera notable en los comparativos internacionales de diversificación exportadora”, concluyó Saúl Pineda, director del CEPEC del Rosario.