Instrumento busca enfrentar los fuertes impactos de la pandemia en las mujeres, contribuyendo al cierre de brechas de equidad de género. De 9.2 millones de mujeres ocupadas en el país, 6 millones en riesgo de perder sus empleos por emergencia del COVID-19: Banco Mundial.

Redacción
A través del decreto 810 de 2020 expedido al amparo del Estado de Emergencia, por primera vez en la historia del país, el Gobierno crea un Patrimonio Autónomo para promover, financiar y apoyar de manera exclusiva emprendimientos, formalización y fortalecimiento empresarial de las mujeres colombianas.
Este instrumento nace como respuesta para hacer frente a los efectos negativos de la pandemia que ha impactado, especialmente y, en mayor medida a las mujeres, aumentando su tasa de desempleo y poniendo en riesgo la estabilidad y supervivencia de sus negocios.
“Los recursos que van a alimentar este patrimonio autónomo vienen de distintas fuentes: del presupuesto general de la Nación; de las entidades territoriales; queremos que los gobernadores y alcaldes sepan que en la medida en que nos apoyen, van a tener un multiplicador, porque van a lograr generar otros recursos, para que se inviertan en las empresas de las mujeres, en sus departamentos. Vamos a tener también fuentes de la cooperación internacional, de la banca multilateral, del sector privado, con quienes he venido conversando, para conseguir un patrimonio robusto”, explicó el Gobierno Nacional.
Con este Decreto el Gobierno pone en marcha una política integral destinada a fortalecer la capacidad emprendedora de las mujeres, a través de la Vicepresidencia de la República y la Consejería para la Equidad de la Mujer. El patrimonio será administrado por una fiduciaria pública que será seleccionada en los próximos días.
“Hemos visto con preocupación que la mujer es una de las más afectadas hoy como resultado del COVID-19, por tanto, necesitamos trabajar todos, articuladamente, alrededor de la equidad de género, del empoderamiento y el liderazgo femenino. Seguiremos trabajando en este camino, ahora con más fuerza”, dijo el Ministro de Comercio, José Manuel Restrepo.
Por tanto, se busca generar proyectos concretos que empoderen económicamente a las mujeres, apoyando sus iniciativas empresariales y promoviendo su formalización. Esto impulsará la recuperación económica del país, la disminución de la pobreza y el cierre de brechas de equidad de género.
“Una de las metas más importantes de nuestro Gobierno es lograr la autonomía económica de las mujeres. Un ingreso más masivo al mercado del trabajo, a las empresas formales, pero también un apoyo permanente a que esas mujeres cuenten con las herramientas necesarias para formalizarse a través de la capacitación, la financiación, la asistencia técnica a las empresas de mujeres porque necesitamos que su ingreso sea estable”, señaló la Vicepresidente Marta Lucía Ramírez.
En este sentido, también se pronunció el director de iNNpulsa, Ignacio Gaitán: “Siempre hemos estado comprometidos con el desarrollo de las emprendedoras colombianas, y de primera mano, conocemos la creatividad, la fuerza y la innovación detrás de muchos emprendimientos liderados por mujeres maravillosas que ahora, tienen una nueva casa en esta iniciativa y que, desde hoy, cuenta con todo nuestro apoyo”, destacó.
La mujer campesina es una de las prioridades de este patrimonio autónomo, como lo afirmó el Ministro de Agricultura, Rodolfo Zea. “Este decreto llega en un momento oportuno para ordenar la consecución de recursos, para centralizarlos. Debe abordar temas de financiación, asistencia técnica y todo el impulso a través de nuestros programas como ‘Alianzas Productivas’ o ‘El campo emprende’, que necesitamos para reactivar la economía en el país y para el apoyo directo a nuestra mujer rural”.
La Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer, Gheidy Gallo Santos, aseguró que “se necesita un enfoque de género para superar una crisis tan compleja como la generada por el COVID-19.”
Este mecanismo, que será uno de los mayores legados, de este Gobierno, operará como un vehículo financiero a través de una sociedad gestora, para canalizar recursos públicos y privados del orden nacional e internacional destinados a la estructuración y colocación de productos y servicios financieros para el segmento empresarial de las mujeres. De igual forma, operará también como un vehículo de desarrollo para brindar asistencia técnica que garantice el éxito de las iniciativas empresariales de mujeres para que sean rentables, escalables, replicables y sostenibles.

Lo que dicen los Organismos Multilaterales
De acuerdo con cifras de la OCDE, las mujeres son mayoría en los sectores afectados inicialmente por el distanciamiento social tales como Hotelería (60%), el Comercio (62%) y los servicios de restaurante (53%) (OCDE,2020).
Debido al cierre de escuelas y centros de cuidado a causa de la pandemia muchas mujeres han visto incrementada su carga de trabajo no remunerado. En Latinoamérica y el Caribe las mujeres dedican en promedio 39 horas semanales a actividades de cuidado no remunerado, mientras que los hombres dedican, en promedio, solo 14 horas (CEPAL,2020).
De acuerdo con recomendaciones de la CEPAL, se debe prestar especial atención a la población de mujeres informales madres cabeza de familias para quienes se estima que la crisis dejará 107 millones de mujeres en condiciones de pobreza y 82 millones en condiciones de pobreza extrema a lo largo del continente (CEPAL, 2020).
Estimaciones del FMI (Brussevich et al, 2018) apuntan a que alrededor de 180 millones de mujeres a lo largo de los países miembros del OCDE, estarían en riesgo de perder sus empleos si no se adaptan a los procesos de digitalización y automatización del trabajo.

Datos de interés – Observatorio Colombiano de las Mujeres
• Las mujeres suelen trabajar en el mercado informal y otras formas vulnerables de empleo.59% de las ocupadas en Colombia son informales (5,4 millones).
• En Colombia un 40,7% de las ocupadas trabajan por cuenta propia, por lo cual no acceden a los servicios de seguridad social tales como salud, auxilios y subsidios de desempleos durante el aislamiento.
• Dentro de la población de mujeres informales, alrededor de 1,9 millones son madres cabeza de hogar.
• Debido al cierre de escuelas y centros de cuidado muchas mujeres han visto incrementada su carga de trabajo no remunerado, lo que tiene un efecto directo sobre sus condiciones físicas, económicas y sicológicas.
• De acuerdo con la última encuesta de uso del tiempo disponible, en Colombia más del 89,5% de las mujeres participan en actividades de mantenimiento y cuidado del hogar en comparación a un 62% de los hombres.
• En Colombia un 19% de la población femenina entre 15 y 49 años no ha superado la brecha de acceso y uso de las TICs y esta brecha se duplica en el caso de la mujer rural.


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