El autocuidado está relacionado con las acciones que se realizan a diario para aumentar el bienestar y prevenir la aparición de algunas enfermedades

Redacción
Este 24 de julio se celebra el Día Mundial del Autocuidado, fecha que busca generar consciencia sobre la importancia de tomar decisiones informadas para el cuidado de la salud personal y la prevención de enfermedades leves.
El autocuidado está relacionado con las acciones que se realizan a diario para aumentar el bienestar y prevenir la aparición de algunos padecimientos, ya sea a través de la implementación de hábitos de vida saludable, como el ejercicio regular y la buena alimentación, o tomando decisiones informadas sobre el uso de medicamentos de venta libre, que permiten la adopción de tratamientos con seguridad, calidad y eficacia comprobadas, para atender los síntomas y dolencias menores ya diagnosticadas o conocidas, como dolores de cabeza, resfriados y dolor de espalda, o como una herramienta para reducir el riesgo de enfermedades, como es el caso de las vitaminas y antioxidantes.
Sin embargo, es importante que los ciudadanos comprendan las diferencias que existen entre automedicarse y autoprescribirse, debido a que esta última práctica se refiere a la manipulación indebida de medicamentos que solo pueden ser adquiridos bajo receta médica y cuyo uso puede tener consecuencias importantes para la salud, si no son prescritas por un especialista.
“La autoprescripción en Colombia se ha convertido en un grave problema de salud pública, debido al alto índice de personas que la practican. Por lo general, los individuos se autoprescriben porque no están inscritos en algún sistema de salud o porque quieren evitar los tiempos de espera en hospitales y ahorrarse el valor de la consulta” explicó Carlos Fernández Newball, asesor Médico de Bayer.

¿Cuál es la diferencia entre automedicarse y autoprescribirse?
Por lo general, cuando se habla de automedicación y autoprescripción se suelen relacionar los dos conceptos. Sin embargo, es importante entender sus diferencias y definiciones, pues son dos prácticas completamente diferentes.
En este sentido, la automedicación está relacionada con las decisiones informadas que realizan los ciudadanos para comprar medicamentos de venta libre (que no requieren fórmula médica) con el propósito de reducir el riesgo de enfermedades o tratar algunos padecimientos leves, como resfriados, dolores corporales, acidez estomacal o diarreas, entre otros.
Estos productos cuentan con la aprobación de las autoridades sanitarias colombianas y una amplia experiencia de uso, lo que garantiza su seguridad y efectividad para generar bienestar y mejorar la calidad de vida de las personas si se utilizan según las indicaciones del fabricante.
La autoprescripción, por su parte, corresponde a la compra y uso de medicamentos que solo pueden adquirirse bajo fórmula médica y son parte de un tratamiento establecido por un funcionario especializado de la salud.
“Cuando se emplean medicamentos de venta bajo receta, sin autorización expresa de un profesional, como antibióticos, medicamentos de control especial, etc., esto se conoce como autoprescripción, lo cual es considerado como una conducta irresponsable, peligrosa y en algunos casos hasta mortal” agregó Fernández.
Si se realiza un uso indiscriminado de fármacos, sin el diagnóstico ni la receta del personal sanitario, se pueden generar reacciones adversas o efectos secundarios como la aparición de gérmenes resistentes a la medicación, enmascaramiento de la verdadera causa de la enfermedad e incluso la muerte.

¿En qué casos se permite la automedicación?
La automedicación se permite para tratar aquellas dolencias leves, como dolores de cabeza, gripes y resfriados, y, en menor medida, los dolores musculares y los síntomas digestivos. Algunos de los factores que condicionan y favorecen el consumo de medicamentos sin prescripción (de venta libre) son la imposibilidad de acudir al centro médico, la familiaridad con el producto y el conocimiento del medicamento por una prescripción anterior, entre otros factores.

Beneficios de los medicamentos de venta libre:
• Permiten tratar enfermedades leves sin la necesidad de ir al centro de salud (evita la saturación del sistema).
• Reduce los gastos de atención del sistema.
• Son medicamentos de dosis simples y seguras que llevan varios años en el mercado.
• Son efectivos y actúan rápidamente.
• Precios asequibles.
• Amplia oferta de soluciones.
• Empodera a las personas para que tomen decisiones informadas sobre el cuidado de su salud.
• Evita desplazamientos y tiempo de espera en los centros de salud.
• Evita gastos asociados a la consulta médica.

Recomendaciones a la hora de adquirir y utilizar medicamentos de venta libre:
• Utilice los medicamentos de manera consciente e informada.
• Adquiera los medicamentos en sitios confiables y de reconocido prestigio.
• Verifique la fecha de vencimiento del medicamento.
• Úselo de acuerdo con las recomendaciones del fabricante.
• No exceda la dosis diaria.
• Evite mezclar productos.
• Nunca use medicamentos de venta libre en niños, ancianos, discapacitados mentales, mujeres embarazadas o en lactancia.
• Si pasan cuatro días, desde que inició el uso del medicamento, y no ve alguna mejoría, consulte a su médico.
• En caso de tener alguna duda relacionada con el producto, utilice la línea de atención que aparece en el empaque.
• Los medicamentos de venta libre deben ser utilizados en periodos cortos, generalmente no superiores a cuatro días.
• Realice una disposición adecuada de los medicamentos vencidos o parcialmente utilizados. Por ningún motivo los arroje al sanitario o fuentes de agua.


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