Pobreza multidimensional en Colombia se ubicó en 18,1% en 2020, revela el Dane. La incidencia de este tipo de pobreza aumentó 0,6 puntos porcentuales.


Redacción

Cerca de 489.000 personas ingresaron a la pobreza el año pasado. Así lo indicó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) en su más reciente reporte de pobreza multidimensional. El año pasado, la pobreza multidimensional se ubicó en 18,1%, mientras que la cifra en 2019 fue de 17,5%. Según explicó el director del Dane, Juan Daniel Oviedo, el país pasó de tener a 8,56 millones de personas en situaciones de pobreza multidimensional en el año 2019, a 9,04 millones en esta situación de vulnerabilidad el año pasado, es decir, tenían al menos 30% de sus necesidades básicas insatisfechas.
Este resultado se obtuvo luego de estudiar 15 indicadores relacionados con cinco dimensiones: condiciones educativas; de bienestar en la niñez y juventud; acceso a servicios de salud; trabajo; y calidad de la vivienda. Así, si una persona tiene un déficit en al menos cinco de los 15 componentes, se considera que vive en la pobreza multidimensional.
Para Huila, el 49.5 por ciento de la población se declara en la pobreza.Así mismo, el índice de pobreza multidimensional para el departamento pasó de 18.3% al 23.4 por ciento.


De acuerdo con la entidad en dos regiones se concentró la mayor parte de la pobreza multidimensional. Se trata de la Región Pacífica, que para esta medición excluye al Valle del Cauca y contempla a los departamentos de Cauca, Chocó y Nariño, y la región central, conformada por los departamentos de Caldas, Caquetá, Huila, Quindío, Risaralda y Tolima, se dieron 362.000 de los empleos, lo que implica 74% de las personas que ingresaron a esta condición. Por su parte, en las cabeceras del país la incidencia fue 12,5 % y en los centros poblados y rural disperso 37,1 %.
Al desagregar las cifras, se evidenció que la pobreza multidimensional es tres veces más pronunciada en las zonas rurales que en las urbanas, pues mientras que en las cabeceras municipales la tasa fue de 12,5%, en los centros poblados y rurales dispersos la tasa fue de 37,1%.
Mientras que la incidencia de la inasistencia escolar pasó de 2,7% a 16,4%, aumentando 13,7 puntos porcentuales; y la incidencia del trabajo informal pasó de 72,9% a 74,2%. Por el otro lado, los indicadores que mejoraron el año pasado fueron los de analfabetismo, que cayó 0,9 puntos y se ubicó en 8,4%; el bajo logro educativo, que cayó 1,8 puntos (42,2%); y las barreras de acceso a servicios de salud, que se contrajo 3,3 puntos porcentuales y llegó a 2,2%.
«El confinamiento de la población que es sujeto al proceso de educación, redujo la exposición de niños entre seis y 16 años, a estos factores de infección y, por consiguiente, vemos una menor cantidad de necesidades sentidas de acudir al sistema de salud, para atender problemas que en la normalidad, serían mucho más frecuentes por el contacto social en el sistema educativo», explicó el director del Dane, Juan Daniel Oviedo.
La inasistencia escolar fue uno de los indicadores que explicó buena parte del aumento en la pobreza, pues mientras que en 2019 2,7% de los hogares reportaron estar privados de este servicio, en 2020 el porcentaje fue de 16,4%, es decir, hubo un aumento de 13,7 puntos porcentuales.

Pobreza en migrantes de Venezuela

Respecto a la pobreza multidimensional de personas que pertenecen a hogares donde al menos un miembro es migrante y reporta ser de Venezuela, el índice nacional para 2020 se ubica en 44,2 %, 3,1 puntos porcentuales más respecto a 2019 (41,1 %). Esta proporción de población en situación de pobreza multidimensional llegó a 41,5 % en cabeceras y a 61,3 % en centros poblados y rural disperso.

Con información de Portafolio/Dane/Vanguardia/


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