Denuncian entramado de relaciones de poder, de contratación y de favores políticos, están lamentablemente a la orden del día en la Universidad, que se supone es patrimonio de todos los Huilenses.

Por Cristian Andrés Plazas Quiroga
Estudiante de Universidad Surcolombiana
En Colombia uno de los principales problemas que ha degradado la política son los medios que ha utilizado la clase política tradicional para mantener a toda costa el ejercicio del poder.
Este proceder se replica en instituciones públicas de la región como es el caso de la Universidad Surcolombiana, las formas clientelistas son una de las herramientas que se utilizan para satisfacer las aspiraciones politiqueras de quienes quieren servirse del presupuesto de la institución de educación superior más importante del departamento del Huila.
No son pocos los escándalos en los que se ha visto envuelta la administración del rector Pedro Reyes Gaspar. En este sentido, causa suspicacia los movimientos que se han presentado en los últimos meses con el nombramiento del exsecretario general de la USCO, el abogado Johan Steed Ortiz Fernández como director de sedes.
Es inaudito el silencio de la Unidad de Prensa Institucional-UPI- con relación al nombramiento de quien salió hace pocos meses por la puerta de atrás con motivo de la divulgación de un audio donde el señor Johan Steed confesaba una serie de irregularidades que presuntamente se habrían cometido en la administración del exgerente de la Ese Carmen Emilia Ospina, el hoy investigado David Cangrejo.
El anterior hecho es sin duda una apuesta avezada por parte del rector, dado que en su momento la renuncia del señor Fernández fue solicitada en pleno por parte del Consejo Superior Universitario y el Consejo Estudiantil del claustro universitario.
Pero causa más suspicacia las denuncias realizadas en el debate del pasado 02 de Noviembre del presente año, donde se evidenció que uno de los candidatos a la representación estudiantil al Consejo Superior Universitario haya sido respaldado hace 2 años por cuestionados funcionarios como el exdirector del grupo de Proyectos Especiales, el señor Antonio Medina, el investigado Concejal Felipe Hernández y hasta el mismo medico David Cangrejo.
Pero, a esta red de apoyos a la candidatura de los estudiantes Camilo Forero y Yamid Sanabria se notan los intereses particulares y burocráticos de grupos de interés en el proceso electoral, debido a que se suma el apoyo del coordinador de la sede de Garzón, Felipe Manjarrez, quien hace dos años se desempeñó como representante de los estudiantes al CSU, y que a su vez es subalterno del señor Johan Steed. Este enroque de favores ha implicado que quien votó en la terna de la cual salió designado el medico Pedro León Reyes Gaspar, hoy sea contratista de la administración.
Pero a las anteriores relaciones de poder y favores, se suma el hecho que hace dos años el señor Euripides Sanabria estaba contratado por la Universidad Surcolombiana, mientras el hermano oficiaba como candidato al Consejo Superior. Ahora bien, la historia se repite con el contratista Cristian Camilo Sanabria Triana quien es hermano del hoy nuevamente candidato estudiantil Yamid Sanabria Triana.
Como están las cosas y ante la proximidad de la elección de rector en propiedad para los próximos cuatro años, el entramado de relaciones de poder, de contratación y de favores políticos, están lamentablemente a la orden del día en la Universidad, que se supone es patrimonio de todos los Huilenses, pero está siendo controlada por un circulo politiquero.