Y lo que comenzó como una definición del amor, como un resumen de unas fiestas, de pronto se volvió un espacio para la nostalgia y más cuando llegué a Benedetti.

Miguel de León.
Especial para http://noticiasalsur.co/

Ya comienza a oírse el eco lejano de la música y el alcohol rueda en las mesas abandonadas. Son las evidencias de las tales fiestas del amor y la amistad. No se ha acabado septiembre, pero ya podemos ir sacando conclusiones. Por que sin querer, el mes de Septiembre se ha convertido en el mes del Amor (algunos agregan de la amistad ) y hablar del amor : significa hablar de muchas cosas. Lo que no se hace antes de estos días, sino cuando todo ha pasado. Y entonces, llegan los pensamientos serios. Vamos a intentarlo, como una especie de resumen de lo visto estos días.
El amor es un impulso vital, sensible, emotivo, apasionado y, a la vez, una creación del hombre, de su imaginación, de su pensamiento, de su actividad espiritual. No nace sólo espontánea y naturalmente ni es un sentimiento que se padece o una pasión que nos arrebate. Tampoco es un acontecimiento que nos saca de quicio, por eso los celos no son parte del amor. El amor se hace, se construye activamente con el aporte de todos, es una praxis vehemente que debemos cultivar con afán y tesón. Él amor es una realidad humana porque el hombre, aunque se conoce capaz, consciente y reflexivo, necesita de otros seres humanos para vivir. Cada ser humano encuentra el complemento de su realidad en otro ser que le es afín o más bien, en alguien que lo complementa, que lo completa.
Amar es comprender. Comprendemos para entregarnos, para decir un sí definitivo, que la queremos como es, no queremos que cambie y se adapte a mí. “Tú eres el único que me comprendes”, suelen decirse los enamorados, porque se escuchan, al mirar a los ojos del otro nos vemos reflejados. La comprensión es una actividad prolongada, paciente, pero totalizadora. No se puede comprender a nadie por súbita iluminación. Comprender es un entregarse al amor mismo, al saber ajeno y con el comprender llega el perdón. Porque el amor se aprende poco a poco, paulatina y progresivamente. Conocimiento que no siempre aceptamos, por eso todavía creemos que el amor es posesión. Pero no nos pertenecen nuestros padres, ni nuestros amigos, ni nuestra pareja, ni siquiera nos pertenecen nuestros hijos, son seres libres e independientes, con su propio camino por recorrer, al igual que nosotros, por eso no hay que subyugar la felicidad de unos hacía los otros.
Si no eres feliz tú sólo, no lo serás con nadie. No se puede controlar a nadie.
Es una sabiduría a la que se llega a través de una historia, un proceso natural y humano para conocer su realidad. Realidad que nunca hay que perder de vista, porque nos permite avanzar en los prejuicios y temores que la sociedad nos ha formado. Por eso el amor perdura en la distancia. Por eso, después de muchos años, un poeta puede escribirle a su amada estos versos: “En una ciudad así, de calles que se abren para que salgan los adioses, de caminos que se alejan, y se pierden más allá de la nostalgia, En el atardecer de un día cualquiera”. Y después de años se encuentran y amor sigue vivo. Pero igualmente, el amor ha privilegiado hablar de lo posible: en las canciones de amor, escritas con intensidad y sencillez, sin caer en lo cursi, como lo hace Pablo Milanes; “¿Qué gloria te tocó, qué ángel te amó, que has renacido? ¿Qué milagro se dio cuando el amor volvió a tu nido? ¿Qué puedo hacer? Quiero saber, que me atormenta en mi interior. Si es el dolor, que empieza a ser, miedo a perder lo que se amó. ¡Será que eres el amor de mi vida!”
Pero igual para muchos el amor está definido en la música, para algunos especialmente en el bolero. Septiembre sería el mes del bolero. Su letra llena de sentimiento nos inspira, nos acoge los recuerdos y nos ayuda a expresar el amor o la tristeza que sentimos. Jóvenes y viejos se han enamorado con el bolero como música de fondo, utilizándolo como un transmisor de las manifestaciones líricas más sublimes y más cursis al mismo tiempo. No hay placer mayor que ver y escuchar la mujer amada, cantándonos al oído.” Bésame, bésame mucho, Como si fuera esta noche la última vez. Bésame, bésame mucho, Que tengo miedo perderte, perderte después. . .”Y mientras canta, mueve los ojos seductoramente y sus caderas llenan el espacio. Y cuando todo termina, uno se escucha cantar en la soledad de las calles, “Solamente una vez, amé la vida, solamente una vez y nada más. Una vez nada más en mi pecho brilló la esperanza, la esperanza que alumbra el camino de mí soledad. . . “
Y lo que comenzó como una definición del amor, como un resumen de unas fiestas, de pronto se volvió un espacio para la nostalgia y más cuando llegué a Benedetti, recuerdan estos versos: “porque eres mía, porque no eres mía, porque te miro y muero, y peor que muero si no te miro amor, si no te miro, porque tú siempre existes dondequiera, pero existes mejor donde te quiero, porque tu boca es sangre y tienes frío, tengo que amarte amor, tengo que amarte…” y así, podemos seguir, pero ya el articulo se volvió personal y eso pasa cuando uno habla del amor, queremos contar nuestras experiencias y en el caso mío; contar como amo a una mujer real y hermosa, sólo entonces la miro y cierro el equipo.

Lejos de ti, te pienso.
Estoy lejos y te pienso.
Siento que te pienso
pienso que te necesito.
Camino por calles extrañas
y me veo pensándote.
Por las noches sueño
y me sueño pensándote,
en las mañanas,
me siento a escribir el sueño
y me veo escribiendo
cuanto te pienso.
Lejos de ti, te extraño
Vivo pensándote
Y en mi lejanía,
siento que tú me piensas
como yo te pienso.


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