En una contienda muy reñida, la izquierda obtuvo la presidencia de Colombia en segunda vuelta electoral con la victoria del candidato del Pacto Histórico, Gustavo Petro, quien llega a la Casa de Nariño con su fórmula vicepresidencial, la activista ambiental Francia Márquez. 

Petro se disputó la presidencia con el candidato de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, Rodolfo Hernández, quien fue una sorpresa electoral en primera vuelta tras derrotar a Federico Gutiérrez. 

Petro obtuvo 50,46%, con 11.278.437 votos con el 99,91% mesas escrutadas, luego de obtener más de ocho millones en primera vuelta. Mientras que Hernández obtuvo el 47,29%, con 10.569.258 votos. El voto en blanco, en esta segunda y definitiva vuelta electoral, fue la opción de 490.118 ciudadanos, informó la Registraduría.

El malestar social que destapó una ola de protestas masivas en el país desde 2019, dicen los analistas, impulsó la candidatura de Petro, quien desde el inicio dominó la intención de voto. Con 62 años de edad, depuso las armas en 1990 tras la desmovilización delM-19, el grupo rebelde nacionalista en el que militó por 12 años.

Perfil

Nació en Ciénaga de Oro, Córdoba, el 19 de abril de 1960, su formación profesional le llevó a ser economista de la Universidad Externado, además tiene una especialización en Administración Pública de la ESAP.

Su estilo particular, crudo para muchos, de un genio fuerte y tal vez de poco humor, le han marcado. Las denuncias a los hechos corruptos y su enfrentamiento de frente con el paramilitarismo le fueron consolidando en su imagen en el país.

Petro luego fue senador de 2006 a 2010, y en 2011 alcanzó su primer gran triunfo en la política, al ser alcalde de Bogotá entre 2012 y 2015. Ya en 2018 y con un movimiento político propio más consolidado, Colombia Humana, Gustavo Petro aspiró a la Presidencia de la República, llegando a la segunda vuelta en donde tuvo poco más de 8 millones de votos. Aunque perdió, Petro mantuvo su actividad política permanente desde el Senado. 

Campaña

Petro llega a la Presidencia de la República al final de una campaña marcada por una polarización extrema, en la que fue protagonista de varios escándalos protagonizados por políticos tradicionales que se sumaron a su coalición y también por miembros de su familia.

Fue severamente cuestionado por avalar a candidatos con serias acusaciones de corrupción; se le acusó de planear y desarrollar una campaña de guerra sucia para desprestigiar a otros candidatos a la Presidencia, especialmente de la coalición del centro político, y se develó un plan de su campaña para gestionar un posible “perdón social” a políticos corruptos hoy encarcelados, entre otros hechos.

Aún así, logró el favorecimiento en las urnas de una enorme masa de colombianos que ya en la primera vuelta habían expresado enfáticamente su deseo de cambio, al castigar duramente a la clase política tradicional y dar el paso a segunda vuelta tanto a Petro, como al candidato independiente Rodolfo Hernández.

Justamente, satisfacer ese reclamo de cambio en el rumbo del país será el mayor reto de Gustavo Petro a partir del próximo 7 de agosto, cuando asuma formalmente la Presidencia de la República.

Como telón de fondo tendrá no solo la fuerte polarización política que dejan estas elecciones, sino también el fantasma del denominado estallido social que vivió Colombia hace un año, y cuyas complejas causas, según muchos analistas, siguen latentes.

Recibe además una economía que, si bien ha mostrado en el último año fuertes síntomas de recuperación, aún no logra superar plenamente el profundo impacto de la pandemia de Covid-19, por lo que padece un grave problema de generación de empleo.

Las recetas que Petro propuso en su campaña para enfrentar ese panorama se basan fundamentalmente en mayor gasto público, robustecimiento del Estado, cobro de más impuestos a los más ricos y un polémico plan para sustituir gradualmente la industria petrolera por energías limpias, entre otras iniciativas sobre las que no existe consenso entre la opinión pública colombiana.

Aunque para sacar adelante su plan de gobierno Petro contará con una importante fuerza política en el Congreso, pues su partido obtuvo 20 escaños del Senado en las pasadas elecciones de Congreso, en el legislativo también deberá enfrentar una enorme fuerza opositora, integrada por todos los partidos y movimientos que se unieron en torno a la candidatura de Rodolfo Hernández.
Pero, por encima de todo, Gustavo Petro tendrá el reto de aplacar el enorme miedo y la indudable desconfianza de una amplia franja de la población colombiana, que lo ve como el hombre de izquierda que podría llevar a Colombia al abismo en el que quedó Venezuela tras la llegada al poder de Hugo Chávez.

¿Quién es Francia Márquez? 

Nacida el 1 de diciembre de 1981 en el municipio de Suárez en la vereda Yolombó, Cauca, la nueva vicepresidenta se ha destacado por contar con una trayectoria de trabajo en torno a la protección del medio ambiente, los derechos humanos y en contra del racismo. 

Desde La Toma, corregimiento del Cauca, a temprana edad, Márquez emprendió la marcha en contra de la minería ilegal y la entrega de títulos mineros del Gobierno Nacional a las multinacionales, al ser su territorio una de las zonas rojas y más olvidadas del país, en donde las extracciones han sido las causantes del desplazamiento forzoso de comunidades. 

Después de recibirse como técnico agropecuaria en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), Francia continuó con sus estudios profesionales hasta graduarse de la facultad de Derecho de la Universidad Santiago de Cali y continuó en su defensa de los territorios. La cosecha de estas luchas la llevaron a ser merecedora del Goldman Environmental Prize en 2018, así como también a estar entre las 100 mujeres más influyentes de la BBC en 2019. 

Su vínculo con el trabajo en la administración pública inició en 2018 cuando se lanzó a la Cámara de Representantes con el aval del Consejo Comunitario del río Yurumanguí y en 2020 fue presidenta del Consejo Nacional de Paz y Convivencia, instancia para hacer seguimiento y cumplimiento a los Acuerdos de Paz.  Finalmente, en 2021, empezó su marcha por llegar a la presidencia de la República y tras no alcanzar a ser candidata, se vinculó a la campaña de Gustavo Petro hasta quedar electa este domingo para llegar a la Casa de Nariño y ser parte del nuevo gobierno de Colombia que tomará posesión el próximo 7 de agosto. 


Con información de Radio Nacional de Colombia/El País/RCN Radio/Semana


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