El presentador de En las mañanas con Uno y Teleweb habla de su trabajo en la televisión, de su faceta como empresario, de su familia y de sus hobbies.

Con más de 30 años de experiencia como presentador, director y empresario Hernán Orjuela es quizá una de las figuras con mayor reconocimiento y credibilidad en la TV colombiana. Actualmente conduce, junto a Mónica Molano, el magazín En las mañanas con Uno, que se emite de 7:30 a 12:30 de lunes a viernes y Teleweb que va los domingos a las 5:00 de la tarde, ambos en el Canal Uno.

Su presencia en la pantalla ha sido constante a lo largo de 33 años, incluso algunas veces ha combinado ese trabajo con la dirección y, ya fuera de los estudios, con la de empresario artístico, siempre en el mundo del entretenimiento. Una productiva carrera que no ha sido fácil, pero que Hernán atribuye a una fusión de disciplina, constancia, pasión y, como elemento adicional: innovación.

¿Hernán cómo se logra ser exitoso estando en todos los “frentes” del universo del entretenimiento?
La experiencia te enseña a dar más importancia a lo cualitativo que a lo cuantitativo, la calidad de lo que haces por encima del número de proyectos. Aunque hago las cosas con cierta disciplina y metodología o rigidez, hoy en día tengo la tendencia a hacer lo me gusta más que lo que me toca. En ese orden de ideas he aprendido a delegar, a no estar estresado y angustiado, a confiar en el equipo. Le doy gracias a Dios por el momento tan interesante que atravieso.

Hablemos de En las mañanas con Uno, porque después de ver lo bueno que pasan ustedes y los invitados creemos que el término “oso” ya no existe en ese estudio.
Tienes razón no existe, aunque a veces uno lo piensa dos veces, pero lo cierto es que nos gozamos todo: nos reímos de los chistes malos, bailamos, nos disfrazamos, pero no lo hacemos por obligación, ni por un libreto. Lo que sucede es que todos nos sentimos bien porque hay una especie de democracia en la que podemos aportar ideas para los contenidos del programa a la directora Amanda Avella, o nos inventamos cosas al aire, hay libertad de opinión, no tenemos tanta traba y eso genera la espontaneidad que notan los televidentes.

¿Qué es lo más exigente de las cinco horas de En las mañanas con Uno?
Son cinco horas en las que junto a Mónica Molano, Claudia Cano y Paulo César Cortés compartimos con los televidentes entretenimiento, noticias y deportes. El 80% del tiempo somos Mónica y yo lo que estamos en pantalla y lo más complicado quizás es mantener la cara de ponqué al aire mientras al oído te dan instrucciones desde el master de que alarguemos porque un invitado no alcanzó a llegar y hay que “maquinar” y quemar adrenalina. Pero somos un equipo, un engranaje perfecto y eso es lo que hace exitoso al programa.

Pasemos a Teleweb, que combina lo mejor de sus programas de los años 80 y 90 con lo que ofrece hoy la tecnología, el internet, las redes sociales…
Esa es la percepción que buscaba lograr cuando diseñé este programa. Quise mezclar en Teleweb lo mejor de esos magacines clásicoscon elementos modernos que nos dan los contenidos en internet hoy en díay logramos esta fusión. Es un proyecto muy divertido donde podemos ver en secciones alternas los mejores memes de la semana, videos cómicos, capítulos de miniseries web, los youtubers colombianos más famosos, tráiler de películas por estrenarse en el país, videos musicales, lo mejor de las redes sociales de los famosos y hasta las travesuras de los animales en la red.

¿Qué figuras lo han acompañado hasta ahora en el programa?
Varios queridos y reconocidos actores, algunos verdaderos referentes por su trabajo como Johana Bahamón y todos verdaderas celebridades en internet, así que he aprendido muchísimo de ellos, cómo manejar las redes sociales o cómo comunicarse con las nuevas generaciones. Estamos en la tarea de lograr que el programa sea más vigente, no tan atemporal.

¿Cómo es un día en su vida, amanece En las mañanas con Uno y anochece en el teatro Astor Plaza?
En un día hábil mi despertador suena a las 4:45 pero la “roña” me tiene en la cama diez minutos más. Afortunadamente el programa matutino tiene un horario apto para el ser humano porque empieza a las 7:30 y allí estoy hasta las 12:30. Por la tarde me dedico a mi faceta de empresario, desde el Astor Plaza que es mi otra gran ancla profesional desde hace varios años, pero digamos que me demanda menos tiempo, por el gran apoyo que me brinda mi esposa Patricia Valderruten que es una gran mercadotecnista y gerente, así que voy hago bulla y trabajo en los proyectos, pero no estoy tan al frente.

También es un hombre muy de familia ¿cuál es el plan en un día de descanso?
Soy demasiado casero, me gusta mucho el internet así que creo cosas a través de esta herramienta, o juego golf, aunque aclaro soy pésimo golfista así que me demoro toda una tarde con amigos que son iguales o peores que yo, como Moisés Angulo y Carlos Calero,somos medio pistoleros todos y digamos que ahí tengo mi espacio, pero de resto soy obsesivamente casero.

¿Y quiénes son sus mejores amigos?
Mi esposa Patricia y mi hijo mayor Andrés Felipe, son mis referentes directos aunque tengo muchos amigos pero ellos son los mejores, los de confianza. Andrés Felipe tiene 33 años y es un gran director de cine hoy en día, orgullosamente lo digo, le ha tocado muy difícil la vida porque el negocio del cine es bastante complicado.

¿Cómo se ve en el futuro?
Me veo leyendo en una playa, jugando golf, disfrutando mis hijos y más adelante los nietos. He aprendido en medio de la historia de la televisión que el cuarto de hora de todos se da bajo los tiempos de Dios, por eso cada día me esfuerzo muchísimo en no comerme el cuento de la fama y entender que agradezco tener un público que me quiere pero que lo importante es la familia, por eso cito al presidente saliente de Bancolombia que decidió retirarse por petición de su hija. Los recuerdos de la gente se esfuman por eso los jóvenes no tienen idea de quién fue Pacheco, Juan Harvey Caicedo, Otto Greiffenstein o Carlos Muñoz, en cambio siempre serás importante para tu familia.