Desde hace dos meses se empezaron los trabajos de mejoramiento y reparaciones locativas en las instituciones educativas públicas de Neiva. A hoy, las obras avanzan en un 70% en siete sedes.

Las instituciones educativas Atanasio Girardot, Inem Julián Motta Salas, Luis Ignacio Andrade, Ricardo Borrero Álvarez, Humberto Tafur Charry, sede Palmitas, IPC Andrés Rosas, sede Picardías, Cacique Pigoanza, Oliverio Lara y Liceo Santa Librada ya empiezan a ver los cambios en su infraestructura.
El ambicioso plan de mejoramiento cubre la zona urbana y rural de Neiva. Los recursos para este propósito ascienden a los $87.000 millones.
La estrategia está encaminada en garantizarles a los niños, niñas, adolescentes y maestros, una educación de calidad y con óptimos espacios pedagógicos y lúdicos.
En la institución educativa Liceo de Santa Librada la intervención se está haciendo en tres frentes: adecuación y mejoramiento de cubierta y cielo raso del auditorio; restitución de placa concreto del parqueadero, y optimización del alcantarillado de aguas lluvias. Las obras ya cubren un 85% y se entregarán a mediados del mes de octubre.
El ingeniero Luis Felipe Córdoba López, explica la intervención: “La comunidad de esta institución muy pronto empezará a disfrutar de los espacios que hemos intervenido. La idea es que en un mes se concluya con el trabajo, el cual se realiza con los mejores estándares de calidad”.
De igual forma, en la sede Picardías de la institución educativa IPC Andrés Rosas, ya están culminando con la construcción del auditorio y baños para niños, niñas y población con discapacidad.
“Los niños serán los más felices con este auditorio, ya que tendrán un espacio donde divertirse y practicar las actividades lúdicas. ¡Qué bueno que en esta administración se hizo realidad el sueño de tener este proyecto de infraestructura!”, concluye Aura Cecilia Lara Suárez, docente del jardín infantil Picardías.
Los padres de familia también están complacidos de ver por fin y muy pronto terminada la obra, “La verdad veíamos que nunca iban a construir el auditorio; había muchas talanqueras, pero bueno, ya es una realidad y estamos complacidos que los niños gocen de este lugar y puedan desarrollar las actividades educativas”, señaló Sandra Lizeth Suárez, habitante del barrio Los Alpes.