María Astrid Carvajal Losada lleva cuatro años trabajando sin descanso en un innovador proyecto denominado Leyendo y Sembrando. La bibliotecaria oriunda de Pitalito, en el sur del Huila, ha llegado a las comunidades rurales leyendo cuentos y sembrando más de 2.000 árboles.

“Teniendo en cuenta que la biblioteca es un espacio de encuentro de diálogo y aprendizaje y que el 70% de nuestra población es rural, creamos el programa Leyendo y Sembrando una iniciativa con la que hoy llegamos a todas las comunidades con nuestros libros para combatir el analfabetismo y con nuestros árboles para contrarrestar la deforestación”, explicó la docente Carvajal.

Al llegar a las comunidades, lo que hace el equipo de Leyendo y Sembrando que lidera la bibliotecaria, es sensibilizar por medio de la lectura a los pobladores, les enseña qué árbol van a sembrar, para qué sirven, dónde se siembra, qué beneficios trae y todo lo relacionado con el proyecto; dando paso a la segunda acción, relacionada a la lectura del libro ´Leer es mi cuento’,  al que llevan para poder unir a las familias en torno a la literatura.

“Leyendo y Sembrando es importante porque una vez a la semana, a través de la lectura, unimos a las familias y a la comunidad en un tema tan importante como es el fortalecimiento del medioambiente, es así que sembramos al año 500 árboles”, destacó la mujer. 

¿Cómo funciona?

“Nosotros hacemos un estudio de la comunidad según su necesidad, analizando el área y teniendo en cuenta la experiencia de los profesionales que nos indican la especie a sembrar. También hacemos el estudio con los bibliotecarios, entre los cuales se encuentran tres pertenecientes a las comunidades indígenas”, relató Carvajal quien explicó que con esta iniciativa se ha hecho siembra de árboles para conservar las fuentes hídricas y así recuperar el agua.

Con este programa, María Astrid Carvajal ha llegado a corregimientos de Pitalito que han sido afectados por desastres naturales, fortaleciendo con siembra de árboles esos frágiles terrenos, buscando evitar nuevas emergencias.

Así mismo, la bibliotecaria ha podido ayudar a las comunidades en muchos espacios a través de la lectura. Es así como con los libros, esta bibliotecaria ha llegado a la cárcel, ancianatos y comunidades rurales, fortaleciendo el conocimiento, dando tranquilidad al alma a través de un viaje con un libro que, según ella, es el mejor instrumento para viajar. 

Vida al Río

María Astrid, quien es madre cabeza de hogar y emprendedora, al darse cuenta que su comunidad y ella misma vivirían las consecuencias de su pasividad, ayudó a la creación de la fundación medioambiental Vida Al Río con la que por medio de la donación de libros, se han hecho grandes obras en materia educativa.

“Queremos una sociedad educada y culta, queremos sembradores de vida, sembradores de palabra y estamos construyendo un Pitalito lector”, finalizó diciendo. 


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