La aprobación del proyecto afectaría la calidad de vida de los niños. Para la abogada de familia Carmen Lilia Uribe, cuando no se les da alimentos a los hijos se configuran los delitos de inasistencia alimentaria y de violencia intrafamiliar. Los abuelos terminarían pagando la manutención de sus nietos, dejando a los padres sin ninguna coerción para responder por sus obligaciones.

Bogotá. El anunció del Fiscal y del Gobierno de presentar al Congreso un proyecto de ley para despenalizar la inasistencia alimentaria, fue rechazado por la Clínica de Familia del Consultorio Jurídico de la Universidad del Rosario.
“No estoy de acuerdo con la iniciativa y me parece muy grave que no entendamos que el delito de inasistencia alimentaria se comete frecuentemente y lo que se busca con este es sancionar una conducta dolosa. Es decir, de aquella persona sea hombre o mujer que no quiere dar alimentos a sus hijos pudiéndolo hacer”, dijo Carmen Lilia Uribe, coordinadora de la Clínica de Familia del Rosario.
“Mi experiencia de más de 20 años, luchando por las personas que vienen a solicitarnos que demandemos a esos padres o madres que han incumplido con su obligación con los hijos, me permite afirmar que este no es el camino y por eso invito replantear esta iniciativa”, señala la experta.
Para Uribe despenalizar el delito de inasistencia alimentaria deja a las madres y padres cabeza de familia desprotegidos. “No habría instrumentos legales para decirle a la persona que eso es un delito y que debe responder ante la ley. La propuesta del Fiscal y el Gobierno no es el camino”.

La ley solo sanciona al que comete el delito
La abogada en derecho de familia de la Universidad del Rosario explica que las personas que no puedan mantenerse a sí mismas, obviamente no podrán mantener a sus hijos y eso la ley no lo sanciona.
Lo que sí sanciona la ley es a las personas que teniendo trabajo o bienes no quieren dar alimentos, porque ahí sí hay una conducta dolosa. “No dar alimentos a sus propios hijos es una conducta reprochable para cualquier sociedad y es la última instancia a la cual se recurre si después de conciliar o fijar la cuota de alimentos por medio de sentencia, no se puede ejecutar por que la persona ha traspasado sus bienes o renuncia a su trabajo con tal de no cumplir con su obligación”, dijo Carmen Lilia Uribe.

Daño económico y patrimonial
Para la coordinadora de la Clínica de Familia de la Universidad del Rosario, no solamente se configura el delito de inasistencia alimentaria cuando alguien no le quiere dar alimentos a sus hijos, sino que también se configura el delito de violencia intrafamiliar, porque se causa un daño patrimonial a la otra persona a la que le toca asumir la totalidad de los gastos de sus hijos.
Es el caso de una madre cabeza de familia que deba responder por sus hijos toda la vida. A ella nunca le va a quedar dinero para sí misma; en consecuencia, hay un daño económico y patrimonial. Es decir, se cometen dos delitos.
La Clínica de Familia del Rosario ha establecido que las mujeres -que son las principales víctimas de este delito- se tienen que valer del tema de la cárcel para que los padres den la cuota alimentaria.
“Las mujeres sufren muchísimo. Aquí ellas vienen con tres, cuatro y cinco conciliaciones que no podemos hacer efectivas. Los mandamos al área penal para que comience a investigarse el delito de inasistencia alimentaria. Es una coerción que debe existir y que funciona en algunos casos ante el miedo de terminar en la cárcel”, anota.

Responsabilidad recaería en los abuelos
Al despenalizar la inasistencia de alimentos, quedaría la otra posibilidad que da el código civil, la cual contempla que deberán responder los abuelos por la manutención de sus nietos, dejando a los padres sin ninguna coerción para responder por sus obligaciones.
La inasistencia alimentaria es un delito muy frecuente en Colombia y eliminarlo iría en detrimento de muchos niños y niñas del país.
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