Hay que crear por parte del Gobierno Departamental y las administraciones municipales, así como de empresarios interesados, grupos de investigadores dedicados exclusivamente analizar nuestra situación, a elaborar estudios y proyectos serios y rigurosamente académicos que sean presentados a diferentes inversionistas nacionales y extranjeros para su ejecución y desarrollo.

Antonio Germán Castañeda Hernández*
Especial Boletín Económico del Huila

Hemos venido ofreciendo una serie de análisis sobre la situación económica, social y tributaria de la Nación, teniendo en cuenta los últimos hechos relacionados con nuevas normas y nuevos sucesos que afectan estos campos, tan sensibles a la población colombiana, y sobre los cuales hemos recibido alentadores comentarios. Pero, estamos en mora de invitar a nuestros lectores a pensar en lo que tiene que ver con nuestro desarrollo como región, tema dentro del cual hay interés gubernamental, pero no se han dado los pasos necesarios para fijar políticas firmes y direccionadas que fortalezcan a nuestros entes locales y departamental.
En nuestro caso del Huila, vemos una fiel copia del manejo de los intereses comunitarios que se hace a nivel nacional, que como en las finanzas, fueron favorecidas por una larga bonanza del petróleo, pero en lo cual no entendimos como sembrar la regalías en obras de infraestructura que dejaran las bases de un Departamento próspero, panorama que no sólo adoleció de visión de futuro, sino que también desde épocas remotas fue permeado por el maleficio de la corrupción.
Nuestros índices económicos como Departamento se encuentran en los niveles graves, pues tenemos un aporte al Producto Interno Bruto del país que no supera el 1.8 %, un crecimiento de 3.1 % frente al crecimiento nacional de 4.3 %.
La pobreza en el Huila se acerca al 50 %, es decir en donde para una persona en el año 2016, el costo per cápita mínimo necesario para adquirir una canasta alimentaria fue de $241.673 mensual y para una familia de cuatro personas su ingreso para tal fin está por debajo de $966.692.
Por otra parte, nos encontramos en el grupo de los cinco departamentos con mayor pobreza extrema en Colombia que son Chocó, Guajira, Cauca, Magdalena y Huila, si tenemos en cuenta que el ingreso por persona es menor de $114.692, al año 2015.
El desempleo pasa del 10 %, y en cuanto a empleo, tenemos la misma situación de todos los informales en Colombia que están en el 50 % de los que se dice, tienen empleo, es decir los informales reciben menos del salario mínimo mensual, y no están afiliados a la seguridad social en su mayoría.
La desigualdad llega, según el índice Gini al 0.517 en Colombia, factor que lógicamente nos cobija, en lo cual se puede decir que seguimos en la proporción en la cual el 10 % más rico es dueño del 90% de la riqueza en el Huila, en proyección real de 1.100.000 personas que lo habitamos, 110.000 serían ricas y cerca de 600.000 estarían en nivel de pobreza y en consecuencia aproximadamente, cuatrocientos mil serían las que componen la clase media en este Departamento.
En los últimos años los sectores que más aportan a la economía del Departamento son la agricultura, el comercio, el sector financiero, y la construcción, entre el 1.3% y el 2.2%. Como puede verse el sector manufacturero o industrial no está en el grupo impulsor, porque sólo llega al 0.1 %, siendo este un factor sin el cual no podremos ponernos a la vanguardia del desarrollo en el país.

De la preocupación a la ocupación
Debemos preocuparnos por ser un Departamento líder de una zona más amplia, integrada a toda la Región Surcolombiana, en donde encontramos suficientes insumos para un proceso de desarrollo integral, a partir de recursos naturales que favorecen el progreso industrial, turístico, y de servicios, ya que queda demostrado que algunos renglones, como el café, el pescado, las frutas, entre otros, han tenido un crecimiento y una extensión de primer orden, pero contamos con otras fortalezas y recursos para casi todo tipo de atracciones turísticas, e inclusive para la industrialización: estamos próximos a lograr una conexión permanente y rápida con el sur de país y con Ecuador que favorece estos objetivos.
Como algunos analistas lo llaman, somos un territorio bisagra, o polo de desarrollo, que debe integrarse con parte del Tolima, Caquetá y el Putumayo, y buscar un modelo de desarrollo que nos impulse simultáneamente, a partir de la indiscutible inversión en educación, pero direccionada a valores, principios, disciplina, eficiencia, responsabilidad, transparencia y perseverancia, hacia unos objetivos claros y a la consolidación de los sectores industrial, turístico y de servicios, teniendo como apalancamiento el ahorro y la inversión, con claro sentido del emprendimiento y la formulación de proyectos donde los principales responsables sean investigadores y académicos, todo lo cual hay que incentivar por parte del gobierno y la clase empresarial.
Como hacen otros departamentos y en general los países interesados en procesos de desarrollo, hay que crear por parte del Gobierno Departamental y municipales, así como de empresarios interesados, grupos de investigadores dedicados exclusivamente analizar nuestra situación, a elaborar estudios y proyectos serios y rigurosamente académicos que sean presentados a diferentes inversionistas nacionales y extranjeros, en los cuales se muestren las oportunidades de diferentes índoles que brinda la Región Surcolombiana en materia de inversión.
De nada nos sirve tener un honroso noveno lugar en el barómetro del Doing Business, facilidades para hacer negocios, si no tenemos la preparación intelectual y académica necesaria y proyectos de inversión serios, que atraigan los capitales que necesitamos.
Precisamente el pasado 5 de octubre pasado en la sede del Centro de Interacción Empresarial de la Facultad de Economía y Administración de la Universidad Surcolombiana, se celebró una reunión de investigadores y especialistas económicos del Huila en donde se realizó un compromiso de iniciar un trabajo conjunto para determinar el camino a seguir, para lograr entregar a los líderes y autoridades de la región una fórmula que permita reactivar las inquietudes sobre cómo debe abordarse el desarrollo regional, proceso en el que se vincularán otros actores, bajo la tutoría y orientación de la universidad, cuyos resultados tendrán al Boletín Económico del Huila como su vocero oficial.
Desde luego debe respaldarse lo anterior con un adelanto significativo en la infraestructura vial, de comunicaciones, tecnológica y energética que llene los requerimientos de los empresarios inversionistas, para lo cual los gobiernos Nacional y Regional deben adoptar un modelo de desarrollo que privilegie la educación para el hacer, el ahorro, los incentivos, la financiación adecuada, redireccionar la asignación del gasto y erradicar decididamente la corrupción y el tráfico de influencias.

Decisiones y acciones, no anuncios
Acabamos de escuchar una declaración firme y comprometida del presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, en la cual rechaza la corrupción y prohíbe volver a contratar con corruptos o con quienes hayan sido involucrados en procesos similares, en virtud de lo cual, sin creer que sea una desproporción, ni un atrevimiento, públicamente le pido al Gobernador del Huila, al Alcalde de Neiva y a los mandatarios de todos nuestros municipios, un pronunciamiento igual que con toda claridad se comprometan a erradicar la corrupción, entendiendo que una respuesta negativa sería una negativa a luchar contra este cáncer.
Si hay un verdadero deseo de dejar la corrupción atrás, el compromiso debe ser refrendado con la creación automática de veedores imparciales que verifiquen esa política pública
Nuestros congresistas, diputados y concejales quedan invitados a demostrar sus vocación de servicio desinteresado y su transparencia, firmando un acuerdo similar al anterior, jurando no utilizar el electorado para beneficios propios y sobre todo rechazar apoyos económicos para sus campañas, por lo menos los provenientes de personas reconocidas como contratistas de las obras y servicios públicos, y por otra parte comprometerse a no recomendar en forma personal y solo atenerse a nombramientos de personas que hayan superado un concurso, cuando así lo exijan las normas del empleo público.
*Ex Director DIAN y EX Secretario de Hacienda.
Docente Universitario