Cuatro hombres y una mujer se entregaron en las últimas horas ante tropas de la Novena Brigada.

La presión permanente de las tropas con presencia en territorio ‘Opita’ y los beneficios que ofrece el Gobierno Nacional a quienes deciden abandonar las armas y desmovilizarse, impulso a cinco integrantes de las Farc con injerencia delictiva en el Huila, a huir y buscar el apoyo de los soldados de la Novena Brigada.
Los primeros en tomar la decisión fueron alias ‘Lizeth’ o ‘Peluche’ y alias ‘Cara Sucia’ o ‘Iván’, quienes llegaron hasta el casco urbano de Neiva y acudieron a los soldados del Batallón de Artillería No. 9 ‘Tenerife’, ante quienes aseguraron pertenecían al Frente 17 ‘Angelino Godoy’ y estaban dispuestos a dejar atrás sus actividades delictivas y sus noches de incertidumbre.
‘Lizeth’, quien hoy tiene 24 años, aseguró que fue reclutada cuando tenía 12, durante su permanencia en la organización armada al margen de la ley fue entrenada como radista y enfermera, de ahí que era la encargada de las comunicaciones del Frente y de la atención del personal herido o enfermo.
‘Iván’ de 31 años de edad, 17 de ellos delinquiendo desde la estructura armada ilegal, se desempeñaba como encargado del sistema de mando y control de escuadra; cargo desde el que tenía la misión de realizar inteligencia delictiva a la Fuerza Pública y reclutamiento de hombres para compensar la pérdida de personal; actividades que desarrollaba sobre el corregimiento de Vegalarga, jurisdicción del municipio de Neiva.
En la vereda Belén del municipio de Colombia el siguiente en tomar la determinación de iniciar una nueva vida, esta vez con el apoyo de los soldados del Batallón de Combate Terrestre No. 31, fue alias ‘Sergio’; a sus 25 años, seis de ellos dedicados a actividades delictivas y tras adelantar los cursos de comprensión de lectura y expresión verbal, era el encargado de la organización de masas, de realizar actividades de reconocimiento de terreno y de vigilar cada uno de los movimientos del Ejército sobre las veredas Bella Vista en Colombia y Río Blanco en Baraya.
En el centro del Huila, con el apoyo de los soldados del Batallón de Infantería No. 26 ‘Cacique Pigoanza’ se presentaron voluntariamente alias ‘Chiqui’ y ‘Arturo’, integrantes de la comisión de finanzas del Frente Tercero ‘Oswaldo Patiño’ al mando y control de alias ‘Herly’.
‘Chiqui’ de 31 años, llevaba más de ocho desempeñando funciones como integrante de la Red de Apoyo de la estructura, con amplia experiencia manejo de explosivos, armas cortas y como francotirador, era este hombre el delegado para el cobro de extorsiones en el sector de Remolinos del Orteguaza en Florencia Caquetá.
El último en tomar la decisión de abandonar las filas de las Farc en busca de un mejor futuro, fue alias ‘Arturo’ con 15 años en la estructura’, realizaba actividades como comandante de escuadra.
‘Arturo’ entregó información valiosa a las tropas, permitiendo que en las últimas horas se lograra la ubicación y destrucción controlada de cuatro artefactos explosivos compuestos, cada uno, por 3 kilos de explosivo anfo y metralla y con sistema de activación por telemando; trampas mortales que fueron halladas en la vereda Los Alpes de Florencia, Caquetá.
Así mismo, en el sector de la vereda La Estrella de Florencia Caquetá, los soldados del Batallón Pigoanza, lograron desmantelar dos zonas campamentarias con capacidad para albergar, cada una, a un total de 10 integrantes de la organización armada al margen de la ley.
Las entregas voluntarias se traducen en una afectación a las Farc en su parte logística, financiera y en número de hombres, lo que a su vez debilita su capacidad de daño en contra de la Fuerza Pública y la población civil.


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