Desde que el pasado miércoles un muro acabó con su casa y con sus pertenencias en el barrio Carbonell de la comuna 9 de Neiva, Luz Mery González Benítez, una mujer de 39 años, vive en una gran incertidumbre. Con profunda tristeza y dolor, Mery cuenta cómo sucedieron los hechos, la falta de ayuda que han tenido desde entonces, y la preocupación que vive ahora que no tiene nada.

Por: Cristian David Ordoñez Fuentes
Diversas han sido las afectaciones que se han provocado en el departamento del Huila y en la ciudad de Neiva, por cuenta de las lluvias de las últimas semanas. En esta oportunidad, la tragedia tocó a más de 10 familias que lo perdieron todo desde que una tormenta, en la madrugada del pasada miércoles ocasionó que un muro, ubicado en los alrededores del barrio Carbonell se viniera abajo y causara daños graves en las casas de varias personas.
Luz Mery González, una de las afectadas, relata cómo vivió aquel fatídico día en el que su casa quedó destruida. “Comenzó a llover como a la 1.30 de la mañana. De un momento a otro la bomba, que tenía un represamiento de agua hizo caer parte del muro que se encuentra arriba de mi casa. En ese instante, todo se vino abajo y dejó destruida gran parte de mi casa. De milagro a mis hijos y a mí no nos pasó nada”, expresó González Benítez.
Desde ese día, Mery y sus hijos perdieron gran parte de su casa y de sus pertenencias, hecho que le dejó sin donde cocinar y dormir. A pesar del riesgo que ellos tenían en su casa, sumando las advertencias que les habían hecho tiempo atrás, nunca antes había pasado un suceso de esta naturaleza.
“Todos nuestros electrodomésticos quedaron dañados. Las camas quedaron destruidas, los baños, el lavadero, la estufa y el ventilador quedaron para la chatarra. También se perdió ropa, que quedó llena de barro”, manifestó Luz Mery.


No tiene donde vivir
Después de perderlo todo por la caída de este muro, Luz Mery González no sabe qué hacer, pues no tiene donde vivir con sus hijos. “Yo me vine del Meta hace 9 años. Hace 6 años que vivo aquí y nunca en ese tiempo había sucedido nada parecido. Yo tenía estrategias para desviar las aguas lluvias y que éstas no nos afectaran. Pero desde que la empresa Terpel hizo ese muro, las cosas se complicaron. La lluvia provocó que la tapia se viniera con todo. No tenía sostenimiento porque la hicieron artesanalmente”, afirmó la mujer de 39 años.
Ahora, Luz Mery se encuentra en la casa de unos vecinos, quienes amablemente la dejaron quedar de manera provisional, mientras consigue otro lugar para vivir. Sin embargo, los turnos que hace en un restaurante de cocina no le bastan para pagar un arriendo, y mucho menos recuperar sus enseres.
“Los bomberos dicen que no podemos volver a vivir ahí. Pero ellos no entienden que esta casa es lo único que tengo para vivir. Además, es la primera vez que se cae ese muro. Nunca antes había pasada esto”, señaló González Benítez.
Mery, junto con las demás familias afectadas, planean hacer sentir su malestar frente a la Administración Municipal con una serie de protestas, en las cuales pretenden que les ayuden para recuperar lo que perdieron.
“Debido a la falta de ayuda que hemos tenido por parte de la Alcaldía, queremos iniciar a hacer una serie de protestas para exigir que nos ofrezcan una solución, pues todo lo que teníamos se encontraba en nuestras casas. Sólo han venido a visitarnos los bomberos, pero no nos dicen nada en concreto, y mucho menos nos dan una solución”, concluyó Mery González.