Avanzar en la política pública de seguridad y convivencia desde otra perspectiva, es la nueva propuesta del Ministerio del Interior. El objetivo es complementar las acciones operativas con la intervención en entornos sociales.

El Viceministro del Interior, Héctor Olimpo Espinosa, presentó el proyecto ‘Financiación territorial: perspectivas del sistema general de participación y la política social en lo local’, centrando su discurso en el programa ‘Centros de encuentro – Seguridad en red’ que busca tratar la seguridad desde otra perspectiva y no solo desde el reforzamiento de la fuerza.
“Promovemos avanzar en la política pública de seguridad y convivencia desde otra perspectiva, no desde la tradicional en la que se viene avanzando que es la de incluir más policías, más cárceles, más cámaras, más recompensas, más fiscales y jueces, si no, la de intervenir entornos sociales donde el delito se produce y se reproduce; es cómo atacar las causas y no solo las consecuencias”, expresó Espinosa.
La propuesta se basa en un protocolo de intervención de las comunidades orientada a la lucha contra el consumo de sustancias psicoactivas y los problemas de convivencia que esto genera, una lucha a favor de mejorar los entornos o mitigar el daño que causa el consumo y distribución de droga en los barrios, cómo mejorar las relaciones del consumidor con su familia y entorno social de tal manera que podamos tener contextos sociales más pacíficos, con mejores condiciones de convivencia y así prevenir que se produzcan delitos que hoy tienen una altísima relación con el problema de drogas y consumo.

Municipios voluntarios
Durante el encuentro el Viceministro anunció que 5 municipios del país empezarán a trabajar la propuesta como voluntarios, entre los que se encuentra Sincelejo, Cartagena, Acacías, Tumaco y Mahates del departamento de Bolívar.
La estrategia será liderada por sicólogos y trabajadores sociales, con un componente institucional en la que se incluyen las Secretarías de educación, salud, gobierno e infraestructura, el liderazgo religioso de los municipios llámense sacerdotes o pastores, un componente comunitario, el sector privado y el comercio con quienes se diseñan protocolos de intervención como de orientación psicosocial, de escucha, acompañamiento, dialogó y pretensión selectiva a tiempo.