La falta de zonas verdes y la tala indiscriminada de árboles han hecho que en Neiva el calor y las altas temperaturas se sientan con mayor intensidad

Walter Padilla
Especial Noticias al Sur

“Todas las personas tienen derecho a gozar de un ambiente sano. La ley garantizará la participación de la comunidad en las decisiones que puedan afectarlo. Es deber del Estado proteger la diversidad e integridad del ambiente, conservar las áreas de especial importancia ecológica y fomentar la educación para el logro de estos fines”.
El anterior texto está estipulado en el artículo 79 de nuestra Constitución Política. ¿Se han cumplido estos derechos para los habitantes de Neiva?, ¿Las construcciones adelantadas son amigables al medio ambiente?, ¿Dónde están las zonas de compensación?, ¿Neiva se proyecta como ciudad bosque?
En la ciudad, se hace más evidente con el paso del tiempo el gran crecimiento urbanístico. Las administraciones pasadas han invertido grandes cantidades de dinero en su afán insaciable por asfaltar todo lo que se divisa, de lo que antes eran parques o arenales con frondosos árboles, ecosistemas de vida natural, hoy sólo queda grama sintética, cemento y barrotes de hierro, esa, al parecer es única forma de “crecer” que conocemos, destruyendo lo natural, la herencia de nuestros hijos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la norma establecida para obtener un aire de mejor calidad es de un árbol por cada tres personas.
El diario El Tiempo afirmó que Bogotá tiene alrededor de un millón 66 mil 463 árboles, es decir uno por cada siete personas. Pese a su abundante arborización, Colombia, en cuanto a sus ciudades, está muy por debajo comprada a otras capitales del mundo, como: Curitiba (Brasil) que cuenta aproximadamente con 52 árboles por habitante, Madrid cuenta con 14, París con 11, y Santiago de Chile con 10 árboles por habitante.
Neiva tiene alrededor de 400 mil habitantes, es decir, la ciudad debería contar con aproximadamente 120 mil árboles.
Aunque no existe un dato que precise la cantidad de árboles con los que cuenta nuestro municipio, no hay que ser estadista o un experto ambiental, para darse cuenta de que no tenemos los suficientes árboles para contrarrestar las altas temperaturas que ya superan los 40ºC y mitigar el abundante gas carbónico que generamos.

Daños y efectos
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En el año 2012, Neiva presenció una de las masacres ambientales más cuestionadas en la región. La administración de la época aprobó la construcción del parque de la música ‘Jorge Villamil Cordovez’, un proyecto aparentemente pensado en el crecimiento cultural, y en el aprovechamiento de las zonas verdes.
El antiguo parque bosque de la concha acústica, ubicado en el centro de Neiva fue el epicentro del arboricidio. La prensa local registró los acontecimientos que se adelantaron en la destrucción del medio ambiente y toda la nación fue testigo del hecho. Pese a las protestas en contra de la tala de árboles en este sector y al llamado que hicieron los grupos ecológicos, la voz de la comunidad se vio apagada por el cortante filo de las motosierras que le arrebataron a Neiva alrededor de 70 árboles, de los más antiguos y tradicionales.
“Le quitamos a Neiva uno de sus pulmones, perdimos un sumidero importante de gas carbónico. Lo que se hizo en el parque de la música fue un daño irreversible y lo estamos pagando con las altas temperaturas que registra hoy la ciudad”, afirmó la concejala ambiental Leyla Rincón.
De la Neiva ciudad bosque que se soñó en un tiempo, hoy solo se ve plasmada en los letreros a las entradas de los condominios y edificios que han contribuido a la destrucción.
Quizás Jorge Villamil, en la otra vida, se encuentre llorando junto con los árboles cortados en honor a su nombre, a la música y la cultura huilense.
Según el IDEAM, Neiva presentará para el año 2040 un incremento de 2ºC en la temperatura media. ¿Dónde están los árboles que ayudarán a soportar las altas temperaturas?
La Secretaría de Medio Ambiente en la administración pasada gastó alrededor 36 mil millones de pesos en proyectos pocos claros y obras que los neivanos aún desconocemos, dejando sin presupuesto a la administración para la ejecución de los programas previstos.
Con el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial se espera que las zonas denominadas pulmones de la ciudad, sean protegidas y garantice el cuidado junto con la siembra de nuevos árboles tradicionales que en un tiempo habitaron en los patios de las casas, parques y vías de la ciudad como: el tamarindo, caucho, gomos, nísperos, mamoncillos… los cuales han sido reemplazado por palmas, por su fácil y cómoda siembra, pero que no generan el mismo oxigeno ni la misma sombra que nuestros antiguos árboles nos brindaban.

Nuevas proyecciones
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En el túnel verde se quiso aplicar la misma salida, talar indiscriminadamente aproximadamente 2.800 árboles para la construcción de la vía 4G Santana-Mocoa. Según lo expresado por la ambientalista Leyla Rincón, la movilización “yo adopto un árbol” que se produjo para comienzo del año 2016 tuvo un efecto benéfico, pues de los árboles que se tenían previsto talar para la construcción de la vía, sólo se verán intervenidos 153 árboles de Neiva a Campoalegre.
“El compromiso es de todos. Invitamos a toda a la comunidad para que sean veedores de esta campaña de adoptar, sembrar y garantizar la sobrevivencia de estos árboles que tanto necesita la ciudad, para prepararnos a los cambios climáticos que se aproximan y los cuales ya estamos sufriendo. Es hora y responsabilidad de esta administración tomar medidas en pro al crecimiento de la ciudad con un medio ambiente sano”, enfatizó la concejala ambientalista Leyla Rincón.
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