Han pasado 212 años desde aquel viernes 20 de julio de 1810, cuando un florero, un insulto y una bofetada desataron en una tienda de la calle real de Santa Fe, la revolución que nueve años después, el 7 de agosto de 1819, culminaría con la independencia de la Patria en la Batalla de Boyacá.

Es deber patrio continuar la lucha para que la libertad siga siendo el eje del desarrollo regional y nacional; responsabilidad que como ayer, recae en los hombros de las Fuerzas Militares, de Policía y de todos y cada uno de los colombianos comprometidos con el bienestar y el progreso.

La conmemoración inició con la eucaristía en la catedral de Neiva en acción de gracias por la protección que Dios brinda a quienes legítimamente protegen la Nación, acto que dio paso a las condecoraciones por parte de la Gobernación del Huila y la Alcaldía de Neiva, a un grupo de militares, policías y personal civil, que en el último año se ha destacado por sus acciones en pro del progreso del Huila.

Los actos protocolarios dieron paso al momento más esperado por el pueblo Opita: el gran desfile patrio. Encabezando el recorrido, se observó al Grupo de Mando rindiendo tributo a la Patria, honor que se le encomienda a la Novena Brigada del Ejército Nacional.

Le siguió la representación de los soldados con los trajes de época, luciendo el vestuario militar desde el actual al más antiguo: pauta digital o patriota, camuflado tipo americano o Woodland, tipo tigrillo, entre otros. No podía faltar la demostración de la Reserva Activa y el bloque de los héroes heridos en cumplimiento del deber, muestra fiel del sacrificio supremo al que están dispuestos los soldados de Colombia.

Observaron los asistentes al Estado Mayor de la Novena Brigada, luciendo el elegante traje N.° 1 utilizado para los actos ceremoniales, tienen ellos la función principal es asesorar al comandante de la Novena Brigada en los diferentes aspectos administrativos y operacionales de la unidad.

No podía faltar el bloque femenino. La presencia de la mujer en las Fuerzas Militares inicio en 1976, cuando por primera vez el Ejército las incorporó a sus filas. Este hecho se convirtió en un hito histórico.

No podía faltar la Banda de Guerra, conformada por hombres que, con paso firme y decidido, al compás de bombos, cajas, liras, platillos y redoblantes, entonan las notas marciales que le aportan mística al diario vivir del soldado.

Observaron los habitantes Opitas la representación de cada una de las unidades que conforman la Novena Brigada, los batallones de Infantería N.° 26 y 27, de Artillería N.° 9, de Apoyo y Servicios para el Combate N.° 9 con su Policía Militar, Especial Energético y Vial N.° 12 y de Alta Montaña N.° 9.

La misión de la Novena Brigada la complementan los soldados de los Batallones de Ingenieros de Infraestructura N.° 55, de Ingenieros de Desminado Humanitario N.° 5, el Gaula Militar Huila, reconocido como la unidad élite contra el secuestro y la extorsión, la compañía Delta del Batallón de Fuerzas Especiales Urbanas N.° 5 y de Movilidad y Maniobra de Aviación N.° 5.

Cada unidad que tiene la misión de salvaguardar el departamento del Huila, cuenta con herramientas y apoyos tecnológicos para hacer aún más efectiva la misión. Durante el desfile se pudo observar las valiosas piezas de artillería, la maquinaria para la construcción de vías e instalación de estructuras y el parque automotor compuesto por motos de alto cilindraje y vehículos blindados.

La participación del Ejército Nacional fue secundada por la Policía Nacional, el INPEC, la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y las instituciones educativas quienes a su paso recibieron los gestos de agradecimiento del pueblo huilense que orgulloso expresó su amor patrio.

Un desfile que ratifica que la lucha continúa, hoy a cargo de las nuevas generaciones, herederos de los próceres de la independencia, soldados y policías que día a día se visten de honor para cumplir la misión constitucional.


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