Ante la posible ocurrencia de fenómenos naturales como avenidas torrenciales ’avalanchas’, inundaciones y deslizamientos con ocasión de la primera temporada de lluvias del 2022 en el Huila, autoridades han hecho un llamado a las administraciones locales y ciudadanía en general, sobre la importancia de conocer los escenarios de riesgos, con el fin de tomar las medidas preventivas para salvaguardar la vida de las poblaciones.

Para esto, se han adelantado los estudios de Amenaza, Vulnerabilidad y Riesgo- AVR en 26 municipios del departamento que presentan mayor vulnerabilidad a fenómenos naturales.

Teniendo en cuenta que la gestión del riesgo es responsabilidad de todas las instituciones y la población, como lo expresa la ley 1523 de 2012, se vienen apoyando a los entes territoriales realizando los estudios necesarios para el conocimiento y la reducción del riesgo; y son las alcaldías y Gobernación los responsables primarios en la implementación de los procesos de gestión del riesgo de desastres.

Los AVR

Es así como realizaron los estudios de Amenaza, Vulnerabilidad y Riesgo por Fenómenos de Origen Geomorfológico (movimientos en masa) e Hidrológico (Inundaciones y Avenidas Torrenciales) a escala 1:2000 en los sitios más críticos de los municipios de Acevedo, Altamira, Campoalegre, Colombia, Garzón, Guadalupe, Iquira, La Argentina, La Plata, Nátaga, Neiva, Palestina, Pitalito, San Agustín, Teruel y  Timaná.

Así mismo, durante el año 2021 fueron entregados los AVR detallados por fenómenos de remoción en masa, inundaciones y avenidas torrenciales a los municipios de Gigante, Hobo, Oporapa, Paicol y El Pital.

Adicionalmente, se avanza en los AVR para los municipios de Suaza, Isnos, Elías, Tello y Tesalia; para un total de 26 municipios que cuentan con estudios detallados de las principales amenazas naturales que deben afrontar estas poblaciones.

Para qué sirven

Estos estudios son un valioso instrumento de planificación ambiental, gestión de riesgo, planificación territorial y control urbano, que permite orientar el desarrollo del territorio municipal y regular el uso, ocupación y transformación del espacio físico urbano y rural.

Los AVR adicionalmente cuentan con el acotamiento de rondas de las fuentes hídricas del área de influencia directa en los sectores y/o sitios críticos. Este instrumento de planificación ambiental y territorial define zonas de protección y usos permitidos con el fin de restringir el desarrollo urbanístico en zonas de riesgo.

En estos estudios técnicos, que son a mayor nivel de detalle, se establecen las comunidades que se encuentran en riesgo no mitigable (que deben reubicarse), las comunidades en riesgo mitigable (que necesitan reducir el riesgo con obras de mitigación) y los diseños y los presupuestos de las obras que deben ejecutarse para reducir el riesgo de la población.

 Esta información le permite a las administraciones municipales tomar las acciones necesarias para la gestión integral del riesgo de desastre y a las comunidades consultar e identificar los escenarios de riesgo de las zonas críticas ya establecidas; mapas que también pueden ser consultados en la web. 

Visitas técnicas

Durante la presente vigencia se ha venido prestando asistencia técnica a los municipios que afrontaron situaciones de desastre o emergencia por eventos de movimientos en masa, inundaciones y avenidas torrenciales como consecuencia de la primera temporada  de lluvias del año, a través de 25 visitas técnicas especializadas en 10 municipios.

Obras de mitigación

Con relación a la reducción del riesgo de desastres, se ejecuta el convenio suscrito con el municipio de Suaza para adelantar acciones de gestión del riesgo consistentes en la realización de dragados, limpieza y descalce en dos sitios críticos priorizados denominados Charco de las Plazas y Planta de Sacrificio sobre el río Suaza.

De la misma manera, en el año 2021 se dio inicio a la canalización del río Timaná a su paso por el casco urbano. La obra de mitigación consiste en construir en el sitio más crítico, un dique o muro de protección con mega bolsas para contrarrestar inundaciones y/o avenidas torrenciales del río Timaná, teniendo en cuenta el alto riesgo que presenta la población asentada en la ribera del casco urbano de la Villa de La Gaitana. La primera fase uno consiste en la construcción de aproximadamente 632 metros lineales del muro de protección, obra que tiene un costo cercano a los $4.450 millones. 

Con el propósito de evitar emergencias y reducir el riesgo de desastres en la zona rural y urbana de Neiva, se construyó y puso en funcionamiento tres mallas de contención contra flujo de detritos en la cuenca del río Las Ceibas y actualmente se construye una cuarta malla de contención en la quebrada Los Micos para completar un total de 4 mallas.

Estas grandes mallas fabricadas en acero de alta resistencia, permiten la disipación de la energía del flujo y detiene materiales o detritos que arrastran fenómenos naturales como avenidas torrenciales.

RIMAC

Así mismo, la cuenca del río Las Ceibas dispone de una Red Integral de Monitoreo de Alerta y Alarma Automatizada-RIMAC, un sistema que cuenta con 19 estaciones para monitorear el comportamiento del afluente que surte de agua a los neivanos.

La RIMAC permite la puesta en marcha de un Plan de Contingencia para el río Las Ceibas, a través del cual se activan niveles de alertas dependiendo del aumento de caudal en el sector de la bocatoma El Guayabo. Esto permite dar aviso a las autoridades y entidades competentes que hacen parte del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres de Neiva para que se activen los protocolos de atención a emergencias.


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