Melquisedec Torres*

La terrible muerte de dos jovencitos en San Agustín, Huila, por un disparo de un soldado, es un resultado doloroso para una situación muy frecuente desde hace varios años en este Patrimonio de la Humanidad: el descontrol, falta de autoridad, incivismo y muy poco de conciencia ciudadana en el municipio.
Decenas, centenares de muchachos, desde 10 años de edad y hasta menos, conduciendo motos sin luces, sin casco de seguridad y por supuesto sin documentos legales, a toda velocidad haciendo ruido en diversas zonas (la vía al Parque Arqueológico es una de sus preferidas) a la vista ya complaciente de las autoridades y de sus padres.
Y ay del que se atreva a denunciarlos o a quejarse: termina amenazado y con daños en sus bienes en represalia. Lo sé por experiencia propia.
Por supuesto nada justifica la muerte de esos muchachos. Y el soldado pagará las consecuencias que correspondan.
Pero el contexto en el que ocurrieron sí muestra que San Agustín requiere, con urgencia, una seria política pública de civismo y de deberes ciudadanos; exige que las autoridades ejerzan la autoridad debida y que los padres de familia sean conscientes de que son los primeros responsables de estos actos ilegales de sus hijos. Este hecho ocurrió justamente por el descontrol ciudadano ante el cual la Policía, con apoyo del Ejército, quiso hacer cumplir las medidas de prevención frente al Covid.
*Periodista y Abogado/Tomado de facebook Personal/@melquisedec70


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