Este bogotano es quizá una de las caras más conocidas de Señal Colombia, además de ser el presentador del exitoso programa ‘Los Puros Criollos’, conduce el programa En Órbita y es el as bajo la manga en transmisiones especiales de Señal Deportes, como Nuestro Mundial, todos espacios nominados en la versión 2015 de los Premios India Catalina.

Santiago usted parece ser el más criollo de todos los colombianos, pero últimamente con tanta India empezamos a creer que tiene algo de español…
Pues creo que en realidad me delatan la barba, el pelo y la piel, pero lo que es claro es que todos tenemos sangre española. Incluso si no es así literalmente, todos los colombianos somos una mezcla de tres sangres, indígena, europea y africana (en orden de llegada). En cuanto a la India, ¿cómo no quererla? Lo que me alegra es que ella me escoja, porque es bien bonita.

Por tercer año consecutivo está nominado a Mejor Presentador de Programa de Entretenimiento, compártanos sus secretos para haberse vuelto tan irresistible ante el jurado.
Creo que es por la fama de buenos tipos que se nos hace a los gordos, con todo y que en Colombia está el Dr. Ordóñez. O de pronto es que “la pública” se está volviendo la prueba de que la televisión en Colombia puede presentar cosas distintas a lo convencional.

¿Ha considerado, como más de un presentador, montar su propia academia para nuevos talentos de la TV?
Jaaajajajajajajajaja no, no se me había ocurrido. Sobre todo porque lo que yo aprendí sobre hablar en público y la forma en que yo presento, lo saqué de mis días como profesor de adolescentes. Mi consejo, para que se ahorren lo de la academia, es que escojan un tema, lo estudien y pidan trabajo en un colegio en 9º, 10º y 11.
02 Capitulo Payasos

Como se volvió tan popular ¿aceptaría participar en un reality? ¿O mejor se inventaría uno y a quienes invitaría a participar?
No, muchísimas gracias. Si se quieren reír un poco en La Voz, pueden llevarme un par de días. En contraste conmigo, todos los concursantes van a sonar como unos ángeles caídos del cielo. De pronto haría un reality show, pero ese sí sería muy aburrido, sin amarillismo ni pornografía emocional. Me lo bajan de programación a la semana.

Ya hablando en serio ¿Usted considera que en cada temporada de ‘Los Puros Criollos’ se ha reinventado?
No. Ni el programa ni yo. Yo he tratado de mejorar, claro, y creo que temporada tras temporada me he ido volviendo más elocuente (por no decir verborreico), pero la fórmula es la misma, que hasta donde siento, no se ha agotado, porque la gente sigue sintiéndose convocada con lo que les presentamos. Claro, le hemos mejorado cosas y le hemos metido cambios, pero no ha sido un proceso de reinvención, estilo Madonna o Margarita Rosa, sino mera mecánica automotriz e ingeniería simple.

¿Cuáles son esos ingredientes que han hecho exitoso al programa?
Lo primero, creo yo, es el tema, porque cada uno de los símbolos que tratamos es un referente de nuestra identidad, y los colombianos tenemos la identidad muy refundida. Lo segundo debe ser el humor, porque siento que nos hemos desacostumbrado a tener programas chistosos, que al mismo tiempo hagan pensar y lo tercero es la gente que sale en el programa, que es gente “del común” que se siente cómoda con nosotros y nos empieza a contar de su vida o nos habla sobre los temas de manera muy simpática y muy honesta. Esa honestidad, esa autenticidad, creo que es lo que permea todos los capítulos.

¿Qué tema se les ha quedado en el tintero y vale la pena rescatar en una futura temporada?
Para empezar, la cumbia. Yo creo que hay que hacer uno sobre nuestra densa burocracia y tramitología (o tramitomanía, como dice Sábados Felices) y hay muchos otros, pero no quiero soplarles mucho, porque estamos escogiendo los de la cuarta temporada…

Después de tres temporadas ¿todavía hay quien sienta que le pisan los callos?
Espero que sí, porque eso quiere decir que lo estamos haciendo bien. Complacer a todo el mundo me parece un poco pusilánime.

En esta edición de los Premios la televisión pública del país se lleva 40 nominaciones, 23 específicamente para el canal Señal Colombia… ¿qué opina de esto?
Creo que es claro que estamos mejorando. No sabemos cuándo vaya a cambiar, pero lejos de ser una exigencia, una obligación o un requisito para los años por venir, me parece que debe ser tomado por lo que es: el síntoma de que estamos avanzando en la dirección correcta. Los premios, sin embargo, no son la prueba fehaciente de ello; la prueba son los contenidos, que cada vez son más variados, que presentan tantas facetas distintas, que cuando la gente los encuentra, quiere quedarse con ellos. Los premios son muy chéveres, eso sí. Ojalá sigan llegando, porque sé que la TV pública de este país se los merece.

¿Qué le falta aún a la televisión pública?
¿Fuera de plata, dices? Pues creo que hace falta arriesgarse más, meterse más con el humor y el debate. En esencia, nos falta quitarnos, de una vez por todas, ese estereotipo que todavía tenemos encima, de ser una televisión aburrida y demasiado seria. Hay que ser serios con lo que hacemos y eso está bien, claro, pero es nuestra responsabilidad empezar a mostrarnos como una opción permanente de entretenimiento. En términos de dirección, igual, creo que vamos por buen camino.


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