Llamado a destacar la valorización mayor que se debe a los componentes conocimiento, investigación, innovación, y tecnología, incorporados con mucho peso relativo en los tradicionales “factores de producción”. ¿Nos ubicamos en cuanto al Territorio y los Tiempos?

Carlos Francisco Falla
Especial Boletín Económico

1. Con corte al final del 2016, en los 3 últimos años, la Balanza Comercial de Colombia es deficitaria creciente. Llegó a casi 25 mil millones de dólares (Deficitaria), con un panorama internacional inmediato que no repunta.
2. La simple explicación de que, siendo que las cantidades exportadas no han disminuido tanto en promedio comparado, se debe al bajón de los precios de las materias primas, en particular el del petróleo, requiere escrutinio pues también se han rebajado las exportaciones de algunos renglones “no tradicionales”. No todo el bajón es atribuible con razón a la caída del precio del petróleo.
3. Es inevitable aprehender que a mayor participación en los servicios, y mayor volumen del comercio exterior, menor es la participación del sector agrícola/primario. Así mismo, se aprecia que la “des-industrialización”, en cuanto su participación en el PIB, ha venido siendo inferior a medida del “desarrollo”. Ello significa que la valorización mayor se debe a los componentes conocimiento, investigación, innovación, y tecnología, que se incorporan con mucho peso relativo en los tradicionales “factores de producción”.
4. Hay que tener muy en cuenta que las “remesas en 2016”, los giros de los colombianos en el exterior a sus familiares en Colombia, llegaron a US$4.857.000.000, suma importante.
5. Entonces, en los casi 20.000 Kms2 del Territorio Huila, Territorio Visagra entre Grandes Regiones y extensas áreas del territorio nacional, y relieve de pendientes mayores al 12% en un 85% del Territorio (pendientes hasta del 12% para el 15% del Territorio), ¿qué es lo conveniente impulsar, transformar, aprovechar? ¿Seguimos tranquilos sentenciando que EL HUILA ES de vocación agropecuaria?
¿Cómo competir con las 60.000 hectáreas de la meseta de Ibagué, o las 35.000 del “triángulo” del Tolima (Río Saldaña), todas irrigadas con AGUA POR GRAVEDAD?