Humano, máquina

Humano, máquina

Es una ironía, una broma de mal gusto, una afrenta a la sociedad, denominar a los menores alzados en armas como máquinas de guerra.

Por: Fernando Gasca
Algo debe maquin…AR el humano, cuando pretende convertir, equipa…AR, justific…AR su actu…AR tildando a su rival de máquina de guerra.
En un país, en donde se privilegia a la clase dominante; en un país, en donde los senadores devengan en minuto y medio (léase bien noventa segundos), el equivalente a un día de salario de un trabajador. Repito, en noventa segundos gana lo que en ocho horas devenga un trabajador de salario mínimo, es decir, mientras usted acaba de leer éste párrafo, el senador ya cenó lo mismo que usted va a ganar trabajando de ocho a doce y de dos a seis, en el día de hoy.
En un país así, es una ironía, una broma de mal gusto, una afrenta a la sociedad, denominar a los menores alzados en armas como máquinas de guerra.
Máquinas de guerra…, son las condiciones en que el estado mantiene al común de la sociedad; un estado que no garantiza las condiciones básicas de alimentación para sus ciudadanos es a war machine.
Un estado que no garantiza el empleo para sus ciudadanos, un estado que vive en función de aumentar año tras año a los ciudadanos de menores ingresos es una máquina de guerra; un estado que no construye nuevas carreteras hace más de cincuenta años, está condenado a ser une machine de guerre.
Un país que privatiza la salud, que incumple con los pagos de los médicos y paramédicos, que abandona las obras públicas es eine Kriegsmashine.
Un estado que miente de manera permanente, que inaugura túneles inconclusos; que precluye procesos importantes, que no construye escuelas, está condenado a ser a apparatus belli.
Un país que no garantiza la recolección, compra, distribución y precio de sustentación de las cosechas y productos agropecuarios de sus connacionales y que privilegia las importaciones, es un país que solo merece ser catalogado como machina wojenna.
Un país que gasta más dinero en armas que en educación; más billones en medios y esquemas de seguridad para sus privilegiados que en alimentación escolar, es sin ninguna duda voyennaya mashina.
En un país en que los delitos, robos, malversaciones, abusos de poder, abusos de autoridad, en un estado así, la prensa (su prensa), insiste en calificar apenas de escándalo; en un país en donde asesinan a las personas que reclaman el beneficio social común, la prensa (su prensa), los califica como bandidos, hampones, revolucionarios y a los asesinos los tratan como manzanas podridas, en un país así, hablar de máquinas de guerra es ofensivo, grosero, torpe, soez, máxime cuando quien lo pronuncia se vanagloria de haber dirigido el Instituto de Bienestar Familiar; que desafuero, que injusticia; ese Ministerio de Defensa Nacional debiera llamarse Ministerio de Guerra; en un país así, en un estado así, las máquinas de guerra, son ellos…

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