¿Quiénes deben responder por la Plusvalía en Neiva?

¿Quiénes deben responder por la Plusvalía en Neiva?

La discusión debe ser clara en el sentido de que esta Plusvalía no se cobra a quien compra la vivienda o bien raíz, sino a quien construye y recibe el beneficio de la mayor utilidad.

Germán Castañeda Hernández*
Especial Boletín Económico

La contribución de Plusvalía como nueva fuente de ingresos de los municipios está llamada a sentar un precedente histórico dentro del modelo capitalista y aunque pueda parecer un impuesto más, dentro de la maraña tributaria de Colombia, en el nivel municipal corresponde a una obligación de tipo no tributario que surge a raíz del beneficio que genera una acción o determinación del Estado, en este caso el Municipio, sobre un bien inmueble y que permite incrementar su valor, sin que necesariamente se realice una inversión adicional del propietario en el bien respectivo. Es un asunto que no está dirigido al comprador de vivienda o de otros bienes raíces, pero que tampoco debe trasladarse a ellos por parte de los constructores o dueños de los lotes de engorde que son los verdaderos responsables.
La Plusvalía significa que de ese mayor valor del bien, obtenido como utilidad, en el momento de su venta, el Municipio cobra un porcentaje a quien vende y no a quien compra que está entre el 30 y el 50 por ciento con destino a obras de urbanismo.
Este nuevo mecanismo de las finanzas públicas ha servido a muchas ciudades del mundo para cambiar su imagen y proyectar su futuro urbanístico, nada más y nada menos a ciudades como París en donde sus bellos puentes y plazas, se deben a la plusvalía.
En Colombia ya se aplica en varias ciudades y en Neiva empieza la discusión y no es raro que se dé, aquí en donde todo se espera del Estado y en donde las constructores de vivienda han sido especialmente favorecidos por el cambio de uso del suelo y de su mayor aprovechamiento y en donde la mayor parte de las nuevas construcciones de valor alto y medio, a pesar de fuertes incrementos en los últimos años, por este efecto, no han contribuido al fisco municipal con la Plusvalía, pero al Municipio si le ha tocado cambiarles el uso del suelo, ampliar las redes de servicios públicos y pavimentar sus calles.

“No debe elevar precios de la vivienda”
La discusión debe ser clara en el sentido de que esta Plusvalía no se cobra a quien compra la vivienda o bien raíz, sino a quien construye y recibe el beneficio de la mayor utilidad.
Ahora bien, los primeros argumentos de quienes construyen en la ciudad, manifiestan que ese mecanismo elevaría el precio de la vivienda y de la construcción en general, pero aquí deberían ellos mostrar su verdadero amor por Neiva y desprenderse de una parte de esa ganancia y aportarla para el desarrollo de la ciudad en su conjunto.
Lo que sabemos es que todos los anuncios de las grandes constructoras pregonan el aporte que dicen hacer al desarrollo urbano de Neiva y su nueva imagen, a su amor por esta patria, pero en realidad deben admitir, como se ve, que esa nueva imagen solo cobija a esos sectores nuevos, pero la imagen de los sectores populares es cada día peor, y las inversiones de Municipio no se hacen en la misma cantidad, proporción, ni diligencia, como en los sectores donde se genera plusvalía.
Una de las funciones de las finanzas públicas es la redistribución de recursos de los más ricos hacia los más pobres, principio universalmente aceptado para lo cual la Plusvalía es una adecuada estrategia, pero en este caso sucede lo contrario, pues es el Estado el que corre con los costos de ampliación de redesde servicios públicos, pavimentación de calles y arborización; porque no se preocupa más bien el municipio con la misma diligencia y celeridad por apoyar a los sectores de menores recursos para que cambien su imagen urbanística?.
Aquí necesitamos de inmediato que el señor alcalde convoque a los constructores para que manifiesten su verdadero amor por Neiva y acepten el compromiso de la plusvalía, sin trasladar ese valor al comprador del bien raíz, pues ya se ha dejado de pagar por indecisión gubernamental durante muchos años. Ya es hora de empezar desprenderse de una parte de la utilidad y eso no los va quebrar. La respuesta la tienen los reconocidos constructores en la región.
Actos como estos si serían un verdadero y completo aporte al progreso de nuestra región en momentos en que se está abusando del término “Postconflicto” para el cual vemos que ni la guerrilla ni los grandes beneficiarios del capital en nuestro país van a hacer el aporte que les corresponde.
El Acuerdo de Paz que más necesita el pueblo colombiano es el que se haga con quienes ostentan el poder, para que dejen de subir precios de productos por encima de los índices de inflación reconocidos por el Gobierno Nacional, como los grandes productores monopolistas de bienes y servicios, el sector bancario y financiero, las grandes cadenas de mercado, y los corruptos, entre otros.

* Ex Secretario de Hacienda de Neiva

Publicidad