Una iniciativa que busca integrar la literatura como herramienta terapéutica en los procesos de recuperación emocional y física de los pacientes oncológicos en Neiva, un grupo de escritores y escritoras comprometidos con el poder transformador de la palabra, presentan un novedoso Club de Lectura.
Este proyecto, pionero en la región, reconoce el poder transformador de las palabras y las historias como aliadas en el tratamiento del cáncer. Cada sesión del club se convierte en un espacio íntimo donde los pacientes pueden compartir reflexiones, emociones y experiencias a partir de textos cuidadosamente seleccionados. Desde novelas inspiradoras hasta poesía que reconforta, la lectura se convierte en un puente hacia el bienestar.
El Club de Lectura no solo promueve el hábito lector, sino que también fortalece el sentido de comunidad entre los pacientes. En un entorno donde el diagnóstico puede generar aislamiento, este espacio ofrece compañía, escucha activa y una forma de expresión que trasciende lo clínico.
Esta iniciativa bajo el liderazgo de la médico y escritora huilense Claudia Ortiz, inició en IMO Neiva, y junto con profesionales en psicología y literatura, esta propuesta hace parte de un enfoque integral del tratamiento oncológico. Según expertos, La lectura guiada estimula la resiliencia, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo, convirtiéndose en una herramienta complementaria al tratamiento médico.
De esta forma, el Club de Lectura para pacientes oncológicos es una iniciativa que convierte las palabras en bálsamo y los libros en compañía, que busca cada semana congregar a un grupo de pacientes y escritores para leer, conversar y compartir. No se trata solo de analizar textos, sino de encontrar en ellos un reflejo, una esperanza, una pausa en medio del dolor.
Por lo tanto, el proyecto busca aplicar la literatura como herramienta terapéutica, reconociendo que sanar también implica cuidar el alma. Los textos seleccionados —cuentos breves, fragmentos de novelas, poesía— invitan a la reflexión, al diálogo y a la construcción de vínculos entre quienes enfrentan una batalla común.
Así mismo, el Club de Lectura no es solo una actividad complementaria: es un acto de resistencia emocional. En un entorno donde el miedo y la incertidumbre pueden ser abrumadores, este espacio ofrece luz, compañía y sentido. Los pacientes encuentran en la lectura una forma de reconectar con sus sueños, de recordar quiénes son más allá del diagnóstico.
Igualmente, este proyecto, que nace del corazón de la literatura y la medicina, busca acompañar emocionalmente a personas que enfrentan tratamientos contra el cáncer, ofreciéndoles libros, lecturas en voz alta y espacios de conversación literaria. “La palabra también cura”, afirman. “Queremos que cada paciente se sienta acompañado, que descubra en los libros un refugio, una esperanza, una chispa de vida”.
Cuentos, poemas, novelas breves y textos inspiradores circulan ahora por las salas de oncología, convirtiéndose en bálsamos para el alma.
Lectura que Sana no solo entrega libros: entrega compañía, escucha, y la posibilidad de que cada paciente se reconecte con su imaginación, con sus sueños, con su historia. El proyecto también contempla talleres de escritura creativa para pacientes y familiares, donde las emociones encuentran cauce en el papel. En tiempos donde la salud física y emocional se entrelazan más que nunca, este Club de Lectura se convierte en un faro de esperanza. Una prueba de que el arte, cuando se pone al servicio del amor, puede transformar incluso los momentos más difíciles. Entonces, la lectura es mucho más que una actividad intelectual: es una herramienta poderosa para cuidar y fortalecer la salud mental








