Cada 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena, una fecha que honra la memoria, la lucha y el legado de Bartolina Sisa, líder indígena aymara que se convirtió en símbolo de resistencia frente a la opresión colonial en América Latina.
Bartolina Sisa nació en agosto de 1750 y fue una destacada guerrera e independentista que participó activamente en los procesos de resistencia indígena contra la dominación española en territorios que hoy corresponden a Bolivia. Junto a otros líderes indígenas, encabezó levantamientos que buscaban la libertad de los pueblos originarios y la reivindicación de sus derechos.
La historia recuerda que, tras ser capturada por las autoridades coloniales, Bartolina Sisa fue sometida a meses de torturas con el propósito de obtener información sobre otros movimientos de resistencia. Sin embargo, mantuvo firme su convicción y nunca reveló información sobre sus compañeros de lucha.
El 5 de septiembre de 1782 fue ejecutada por orden de las autoridades coloniales en una de las sentencias más crueles registradas en la época, convirtiéndose desde entonces en un símbolo de dignidad, valentía y resistencia para los pueblos indígenas de Abya Yala, nombre ancestral con el que muchas comunidades indígenas reconocen al continente americano.
Un legado que trasciende generaciones
La influencia de Bartolina Sisa ha permanecido viva a lo largo de los siglos. En 1980 se fundó en Bolivia la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias «Bartolina Sisa», considerada una de las organizaciones de mujeres indígenas más importantes de la región, dedicada a promover la participación política, social y comunitaria de las mujeres rurales.
Posteriormente, en 1983, durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos Indígenas celebrado en Tiwanaku, Bolivia, se decidió establecer cada 5 de septiembre como el Día Internacional de la Mujer Indígena, en reconocimiento a la lucha de Bartolina Sisa y al papel histórico de las mujeres indígenas en la defensa de sus territorios, culturas y pueblos.
Desde entonces, esta fecha se ha convertido en un escenario para reivindicar los derechos de las mujeres indígenas, visibilizar sus aportes a la sociedad y fortalecer las acciones encaminadas al respeto de la diversidad cultural, la equidad y la justicia social.
Una historia que sigue inspirando
Hoy, el ejemplo de Bartolina Sisa continúa inspirando a miles de lideresas indígenas en toda América Latina, quienes trabajan por la defensa de los derechos colectivos, la preservación de los saberes ancestrales y la participación activa en los espacios de decisión.
La conmemoración del Día Internacional de la Mujer Indígena también invita a reflexionar sobre las múltiples contribuciones de las mujeres de los pueblos originarios en ámbitos como la cultura, la educación, la protección del medio ambiente, la soberanía alimentaria y la construcción de sociedades más inclusivas.
En esta fecha, organizaciones indígenas, líderes sociales y comunidades de distintos países recuerdan que la historia de Bartolina Sisa representa la resistencia de generaciones de mujeres que han luchado por la dignidad, la identidad y la defensa de sus pueblos.
«Recordar a Bartolina Sisa es reconocer la fuerza de las mujeres indígenas que han transformado la historia desde la resistencia, la sabiduría y el compromiso con sus comunidades».
Fuente base: Investigación y recopilación realizada por Doly Enríquez, Warmy Runa Yanakuna, periodista y poeta.








