Para Luz Estela Calambas Tombe, estudiante de grado décimo de la institución educativa El Pensil, tener por primera vez un computador propio significa mucho más que contar con un equipo tecnológico. Es una herramienta para continuar sus estudios, prepararse para la universidad y acceder a clases virtuales sin que su familia tenga que asumir un gasto que antes parecía difícil de cubrir. Como ella, estudiantes de La Argentina recibieron una herramienta que puede marcar una diferencia concreta en su trayectoria educativa.
La iniciativa hace parte del Convenio Interadministrativo No. 70-25 con una inversión de $798.563.073 y la entrega de 495 computadores bajo la modalidad de Entrega Directa, destinados al uso exclusivo de estudiantes. En este municipio, fueron asignados 96 equipos para las siguientes instituciones educativas: 21 para Las Toldas, 46 para El Pescador y 29 para El Pensil.
La focalización tuvo en cuenta condiciones de vulnerabilidad territorial y permanencia educativa. Entre los criterios establecidos estuvieron los establecimientos ubicados en municipios con alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo, relacionadas con riesgos de violencia, vulneración de derechos y factores que pueden afectar la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo.
“Son unos computadores que van a ser una herramienta muy importante de conocimiento y ustedes que estén a la altura de este mundo globalizado. Y que miren como un estímulo, este es un estímulo, para que ustedes miren mucho el futuro, y el futuro es con educación”, aseguraron las autoridades.
Una herramienta para llegar más lejos
En las aulas, el computador representa una nueva herramienta para realizar tareas y también significa la posibilidad de preparar exposiciones, desarrollar trabajos, acceder a contenidos educativos y conectarse a procesos de formación virtual.
Luz Estela, quien vive en el resguardo Nuevo Amanecer, cuenta que sus padres recibieron con alegría la noticia. En su caso, el equipo también representa un alivio para la economía familiar, pues podrá utilizarlo durante su camino hacia la educación superior. “Me ayuda para seguir estudiando, para la universidad y para las clases virtuales”, explicó la estudiante de El Pensil.
Una experiencia similar relata Dayana Valentina Flórez Bravo, estudiante de grado décimo de la IE Las Toldas. Antes, cuando necesitaba desarrollar sus trabajos, debía recurrir a los computadores disponibles en el colegio, utilizar el celular o, cuando no había otra posibilidad, hacer las tareas a mano. Ahora cuenta con una herramienta propia para continuar su formación y acercarse a su proyecto de vida. Su meta es estudiar farmacia y considera que el computador será un apoyo durante ese proceso.









