Miguel de León.
Cuando Jorge Villamil era el director de la Oficina de Turismo y Extensión Cultural del Departamento en 1962 se dio a la tarea de organizar la coreografía del sanjuanero. Invitó a la folclorista Inés García de Durán a que montara una agrupación de danzas. “Empezamos a ver bailar bambuco tradicional, torbellinos, pasillos, guabinas y todos los aires andinos. De ahí nace la escuela de danza que yo dirigí durante muchos años. Yo me llevaba a Sonia Cerquera, que fue reina, y a Tony Arbeláez, un gran bailarín y a Cesar Marino Andrade, un estupendo parejo de baile y con ellos, definimos la coreografía”, contaba doña Inés en alguna entrevista.
Para la coreografía se retomó el bambuco tradicional nuestro y lo convirtió en una coreografía perfectamente definida con sus ocho figuras, con sus tres pasos, con sus figuras de adorno y continuaba un estudio que desde principio de siglo había iniciado el costumbrista David Rivera Moya. El Bambuco tradicional es una ingenua insinuación de amor, es la conquista de la mujer campesina, de forma picaresca y muy tímida. La conquista de Sanjuanero es alegre y a veces atrevida por parte de ambos parejos. Oficialmente, fue presentado en 1968 por María del Pilar Durán y Jorge García. Desde 1982, con base al acuerdo No.006 firmado por el gobernador Jaime Salazar Díaz es el parámetro actual para evaluar las reinas y los participantes al Reinado. Aunque parece ser que son los tales “bailarines oficiales” los que definen eso ahora.
Los tres pasos esenciales son: el juntatierra (tal como su nombre lo indica), el trotepisca ( como caminan las hembras del pavo común) y el escobillado (paso paez que simula el barrido de una escoba) y las 8 figuras organizadas a partir de la investigación de doña Inés son: 1. Invitación, 2. Retroceso 3. Ochos 4. Codos 5. Arrastrada del ala 6. Persecución 7. Arrodillada y 8. Salida. Con el transcurso de los reinados, en término general se conocen como el caminado, tres cuartos y el bambuqueo. Se acompaña con el Sanjuanero Huilense (“música sagrada del rito folclórico opita”, Delimiro Moreno), aire de joropo compuesto por Anselmo Durán Plazas en 1936 (hace 90 años). Sofía Gaitán Yanguas compuso la letra y en la fiesta patronal de Gigante, el 12 de junio de 1936, lo presentó por primera vez la Banda Departamental. Y en 1938 tuvo su consagración oficial en el Capitolio Nacional.
Otro de los elementos fundamentales en este ritual folclórico es el traje típico. En el caso de la mujer, blusa de color blanco y en corte de bandeja, rodeado de arandelas y encajes con aplicaciones de lentejuelas, con un ajuste entallado y cremallera atrás. Falda de media pierna y ancho de ruedo y medio, elaborada con satines de colores subidos, decorada con flores pintadas al oleo o de flores troqueladas en seda y vuelos con encajes, que armonizan con la blusa. Ha tenido un desarrollo “fotogénico” más rápido que la blusa y su ritmo fue el escogido para el último afiche del Festival. Complementan el traje, flores de la región que se usan en el pelo recogido con gracia y coquetería (el ritual dice que hay que usarlo en el lado derecho).
El hombre utiliza camisa blanca, de cuello abierto con pechera decorada con lentejuelas y encajes. El pantalón negro de prenses, recogido en la parte inferior. Va acompañado con sombrero de pindo palermuno ( el sombrero vueltiao es otra corronchada que nos han metido) y rabodegallo de forma triangular, en seda o satín rojo, usado inicialmente para proteger la nuca de la resolana o del sudor calentano, se ata con el anillo de la prometida o de la mujer amada (en estas tierras no es lo mismo). Últimamente se colocan sobre el pantalón, un cinturón de tres hebillas de uso de los arrieros paisas y que se utiliza como elemento de lujo del traje.
“Con la institucionalización del Sanjuanero como “himno nacional opita”, de la danza del Sanjuanero y del traje típico, se le otorga a la fiesta algunos de los elementos constitutivos de su nueva sacralidad”, afirma Bernardo Tovar Zambrano, apreciación que compartimos y que pensamos bendecir estos días santos con los familiares que llegan y el sagrado encuentro con los amigos.










