Alerta en Huila: 2.475 casos de violencia de género

Alerta en Huila: 2.475 casos de violencia de género

«En lo corrido de este 2025, se han reportado en el departamento del Huila 2.475 casos sospechosos de violencia de género. Eso equivale a más de 205 casos por cada 100.000 habitantes. No son números. Son vidas. Son miradas que cargan miedo”. Esa fue la denuncia hecha en las instalaciones de la Asamblea Departamental en el lanzamiento de la campaña ‘Un Sanjuanero Sin Miedo Ni Violencia”.
Este evento fue un espacio de reflexión, diálogo y acción que reunió a lideresas, instituciones, ciudadanía activa y representantes del Gobierno para reafirmar un mensaje contundente: la violencia de género no tiene cabida en el Huila. Así mismo, la iniciativa por segundo año consecutivo busca transformar la cultura regional desde sus raíces festivas, impregnando de conciencia social uno de los símbolos más poderosos de identidad huilense: el Sanjuanero.
“Ninguna mujer debe sentir temor de caminar por su barrio, de levantar su voz o de amar con libertad. Desde la Asamblea seguiremos vigilantes, exigiendo que el discurso se transforme en políticas públicas efectivas ”, fue el llamado hecho por los participantes.
También se expresó la necesidad que «el Sanjuanero sea sinónimo de dignidad y libertad. Fortaleciendo rutas de atención, programas de empoderamiento femenino y una educación libre de violencias desde los hogares, las escuelas y los medios ”. Se subrayó la importancia de trabajar con un enfoque interinstitucional para erradicar la impunidad y brindar atención oportuna a las víctimas, especialmente en zonas rurales.
Igualmente, desde Desde el Ministerio de Igualdad, se presentó el programa SALVIA (Sistema Nacional de Registro y Atención Seguimiento y Monitoreo de las violencias basadas en Género), sobre la la necesidad de identificar y nombrar todas las formas de violencia: “Si te humilla, si te habla feo, si te ha intentado agredir, eso también es violencia. El sistema SALVIA es una estrategia de gobierno para prevenir feminicidios, hacer seguimiento a los casos y garantizar una atención real, aunque no reemplazamos a la justicia ”, explicaron. Se hizo un llamado urgente a confiar en las instituciones, a mejorar la respuesta estatal y a no revictimizar a las mujeres que deciden denunciar.
De esta forma, el foro no fue solo un evento. Fue una declaración colectiva de intenciones, un llamado a la acción y un recordatorio de que la cultura huilense también puede ser un instrumento de transformación. Que el Festival del Bambuco sea una fiesta de vida, no de miedo. Esa fue una de las frases más poderosas que resonó en el recinto, y que hoy se convierte en una promesa que las autoridades y la sociedad civil están dispuestas a cumplir.