Alerta: lo que los niños pierden mientras sus padres están en el celular

Alerta: lo que los niños pierden mientras sus padres están en el celular

La pantalla no siempre reemplaza el tiempo de juego de los niños. También puede interponerse en la relación entre padres e hijos cuando los adultos están físicamente presentes, pero concentrados en sus celulares. Esta es una de las reflexiones que plantea Karen Aguia Rojas, terapeuta ocupacional de la Universidad del Rosario, a partir de un análisis de Toy Story 5 y de investigaciones sobre el impacto del uso de dispositivos en la interacción familiar.
En la película, la llegada de una tableta a la vida de Bonnie sirve como punto de partida para una pregunta que, según la docente, va más allá de determinar si las pantallas son buenas o malas: ¿qué ocupación están desplazando y quién está presente cuando eso ocurre? Desde la terapia ocupacional, el juego es una actividad fundamental para el desarrollo infantil, pues permite explorar la imaginación, el lenguaje, las emociones y los roles sociales.
La investigación también muestra que la discusión no debería limitarse a contar horas de pantalla. Un estudio realizado en Australia con 26 familias encontró que diferentes tipos de uso de dispositivos influyen en el tiempo destinado al juego y que
las experiencias mediadas por pantallas no sustituyen completamente lo que ocurre durante el juego presencial, como negociar turnos, resolver conflictos o interpretar las emociones de otros.
La alerta también involucra a los adultos. Un metaanálisis publicado en JAMA Pediatrics, que reunió casi 14.900 participantes en diez países, encontró efectos asociados entre el uso de dispositivos de madres y padres en presencia de sus hijos y aspectos del desarrollo cognitivo y emocional. La llamada tecnointerferencia parental ocurre cuando la atención del adulto se divide entre el niño y su dispositivo y se pierden oportunidades de interacción.
Por eso, la respuesta no estaría únicamente en prohibir o restringir las pantallas. La docente destaca la importancia de que los adultos acompañen activamente a los niños: “preguntar, escuchar, interesarse por lo que hacen e imaginan y generar espacios para el juego, la espera y el aburrimiento”.
La pregunta que deja este análisis, y que también plantea Toy Story 5, no es solamente cuánto tiempo de pantalla es aceptable, sino qué actividad se está dejando de practicar y quién está presente cuando eso ocurre.