Guillermo González Pimiento
Aprendamos
Hola, hola
Navidad suele venir cargada de ruido.
Mensajes bonitos.
Frases correctas.
Deseos automáticos.
Yo prefiero decirte algo distinto.
Este año no fue fácil para muchas personas.
Y no hablo de cifras ni de logros visibles.
Hablo de lo que no se publica.
Decisiones que costaron.
Cambios que dieron miedo.
Momentos donde tocó ajustar el rumbo
sin saber exactamente hacia dónde ibas.
Y si algo he aprendido este año
es que avanzar no siempre se ve como avanzar.
A veces avanzar es detenerte.
A veces es decir “hasta aquí”.
A veces es aceptar que una etapa terminó,
aunque no haya terminado como esperabas.
Eso también es crecimiento.
Aunque no tenga aplausos.
Navidad no debería ser una presión para “estar bien”.
Debería ser un espacio para ser honestos.
Honestos con lo que somos hoy.
Con lo que ya no queremos cargar.
Con lo que necesitamos cuidar más.
Si este año te sentiste fuera de ritmo,
no vas tarde.
Vas aprendiendo.
Si tuviste que rehacer planes,
no fracasaste.
Te ajustaste.
Si hoy no tienes todas las respuestas,
no pasa nada.
La claridad no siempre llega antes de las fiestas.
A veces llega después.
Te deseo una Navidad más liviana que perfecta.
Con menos expectativas externas
y más coherencia interna.
Seguimos.
Con calma.
Con intención.
Un abrazo,
Guille






