Cuando nos tomamos un café de especialidad, con notas cítricas, florales, o achocolatadas, con residuales a frutos amarillos o rojos, buen cuerpo, balance y acidez, pocas veces nos detenemos a pensar en todo el trabajo que han debido desarrollar las familias caficultoras, que más allá de ver un producto con el que sustentarse, están convencidas que el café es el protagonista de sus vidas, proyectos, e historias.
Este es el caso de las caficultoras que integran la Asociación Mujeres Emprendedoras de la Vereda La Reserva del municipio de Pitalito, quienes han venido dando pasos seguros de la mano de la Gobernación del Huila en la agregación de valor al café a través de la transformación.
Hoy no solo producen café, también le cuentan al mundo con orgullo que, con sus manos laboriosas, le dan ese toque único, gracias a la selección de granos maduros, un beneficio juicioso implementando procesos de oxidación y fermentación, y posteriormente un correcto secado, seguido de una buena trilla, una estricta torrefacción, molido, y empacado, para cuando se abra una bolsa de Café Asmuer, se disfrute de una experiencia única, de esas que siempre queremos repetir.
Antes fue solo un sueño, pero gracias a la decisión, empuje, y constancia, se dieron los primeros pasos hacia una marca que hoy encierra lo mejor de su tierra, de sus fincas ubicadas a unos 15 minutos del casco urbano de Pitalito, donde fundaron las bases de su asociación y de su infraestructura cafetera, donde hoy suenan las máquinas que le dan valor a lo más preciado de sus tierras: el café.
En el año 2024, se lanzó la Convocatoria Pública “Mujer Rural Asociada y Productiva» en la que se invirtieron más de $1.000 millones que por determinación debía fortalecer a organizaciones que ya veneran desarrollando un trabajo sólido y con resultados, la cual tuvo una gran acogida con la postulación de 47 proyectos.
Sin dudarlo, las integrantes de la Asociación Mujeres Emprendedoras de la Vereda La Reserva del municipio de Pitalito, se postularon y lograron ser seleccionadas recibiendo un importante apoyo con una guardiola para el secado de su café, que les permite procesar una tonelada cada 24 horas, lo que hace su actividad productiva sea más eficiente, además de prestarle el servicio a los vecinos para que puedan vender su café pergamino seco, y así ganar todos.
Cada una cumple su rol, unas controlan el proceso de secado del café para que se logre la humedad deseada del 10% al 12%, otras se dedican al pesaje y trilla, otras controlan minuciosamente la torrefacción, otras muelen y empacan su preciado café, que ellas mismas perfilan en su laboratorio, gracias a la capacitación que han recibido del SENA y otras entidades.
Al final, se logran cafés diferenciados de acuerdo a los varietales utilizados y los procesos implementados, desde el famosísimo Bourbon Rosado, pasando por el Papayo u Ombligón que no solo es muy productivo, sino que otorga muy buenas características de taza, hasta las variedades de Cenicafé como el Variedad Colombia y el Castillo, que además de tener buena resistencia a la roya, también goza de buenas características organolépticas.
Gracias a esta infraestructura, hoy las mujeres agremiadas en esta asociación logran comercializar su café a precios diferenciados, obteniendo mejores ingresos que se reflejan en una mejor calidad de vida para sus familias.









