El propósito casi nunca nace en lugares cómodos

El propósito casi nunca nace en lugares cómodos

Guillermo González Pimiento
Aprendamos

Hola hola,

Si uno mira el pesebre con calma,
hay algo que llama la atención:

Nada es cómodo.
Nada es perfecto.
Nada está “listo”.

Y, sin embargo,
ahí empieza una de las historias más poderosas que conocemos.

Con el propósito pasa lo mismo.

Nos han vendido la idea de que primero llega la claridad,
luego la seguridad,
y después el camino.

Pero en la vida real,
el orden suele ser al revés.

Primero hay incomodidad.
Luego duda.
Después acción.
Y con el tiempo… sentido.

Muchos proyectos con propósito rentable
no nacen en oficinas bonitas
ni con planes cerrados.

Nacen en conversaciones incómodas.
En renuncias difíciles.
En decisiones que no todos entienden.
En momentos donde lo único claro
es que así como estás, ya no quieres seguir.

El error no es empezar sin tener todo resuelto.
El error es esperar tanto a estar listo
que el propósito se quede en idea.

La rentabilidad llega cuando hay coherencia.
Pero la coherencia se construye caminando,
no esperando el escenario perfecto.

Tal vez hoy no estés en el lugar más cómodo.
Tal vez no tengas todas las respuestas.
Tal vez el inicio se sienta desordenado.

Y tal vez…
ese sea exactamente el punto.

Nos leemos ,

Guille