Mientras el departamento del Chocó continúa enfrentando las consecuencias del devastador terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, diferentes sectores sociales del Huila han decidido convertir la solidaridad en acción concreta. La iniciativa, liderada por organizaciones afrodescendientes de Neiva y respaldada por cientos de ciudadanos, ha logrado movilizar ayuda humanitaria con destino a las comunidades afectadas por una de las tragedias más graves registradas en Colombia durante la última década.
El movimiento telúrico, cuyo epicentro se ubicó en jurisdicción de San José del Palmar, Chocó, fue reportado por el Servicio Geológico Colombiano a las 7:34 de la mañana del 10 de agosto y generó afectaciones en múltiples departamentos del occidente colombiano. Organismos nacionales e internacionales han señalado que la emergencia dejó miles de damnificados, decenas de municipios afectados y una compleja situación humanitaria que aún requiere apoyo institucional y ciudadano.
Ubuntu: «Soy porque somos»
La campaña desarrollada desde Neiva ha encontrado su principal inspiración en la filosofía africana Ubuntu, una visión comunitaria que defiende la idea de que el ser humano existe gracias a los demás y que el bienestar colectivo está por encima de los intereses individuales.
«Somos porque somos con otros», afirman los promotores de la iniciativa, quienes consideran que el dolor del Chocó no puede ser visto como una tragedia distante, sino como un llamado nacional a la empatía y la corresponsabilidad.
Ese mensaje se refleja en el trabajo realizado durante varios días por voluntarios, líderes comunitarios, organizaciones sociales y ciudadanos que acudieron a los puntos de acopio para donar alimentos no perecederos, ropa, medicamentos, elementos de aseo y otros insumos básicos que hoy son indispensables para las familias afectadas. La campaña fue identificada bajo el lema»Ayuda Humanitaria Huila», símbolo de una movilización que trascendió diferencias y reunió esfuerzos alrededor de una causa común.
Organizaciones afrodescendientes lideraron la respuesta humanitaria
De acuerdo con un comunicado público emitido este 17 de agosto por las organizaciones participantes, la iniciativa nació de manera autónoma desde el tejido organizativo afrodescendiente del Huila y fue impulsada inicialmente por Axé do Magdalena, Fundación Calidad de Amigos y Surcando Paz, a las que posteriormente se unieron Afrohuila, Afropita, Yemberé y MERA.
En el documento, las organizaciones destacan que la campaña permitió articular a numerosos ciudadanos del departamento alrededor de la recolección y transporte de ayudas destinadas a las comunidades chocoanas afectadas por el terremoto. Asimismo, reiteran que el proceso fue construido desde el trabajo comunitario y la coordinación de organizaciones afrodescendientes, bajo un enfoque de solidaridad y servicio.
La imagen institucional de la campaña evidencia precisamente ese mensaje de unidad entre territorios, representado mediante un apretón de manos entre el Chocó y el Huila, acompañado por símbolos de paz y cooperación.
Seis camiones cargados de esperanza
Las fotografías compartidas por los organizadores muestran parte del proceso logístico desarrollado en Neiva. Una de ellas registra el emblema oficial de la campaña de ayuda humanitaria impulsada por organizaciones afrodescendientes del departamento. Otra evidencia uno de los vehículos utilizados para el transporte de los donativos hacia las zonas afectadas, identificado con el mensaje»#Chocó #Huila con Chocó», convertido ya en símbolo de la solidaridad regional.
Las imágenes también muestran reuniones comunitarias y jornadas de coordinación en las que participaron voluntarios, líderes sociales y residentes que apoyaron la recolección y clasificación de los elementos enviados a las comunidades damnificadas.
Según el comunicado, la movilización alcanzó al menos seis cargamentos de ayuda, resultado de varios días de trabajo colectivo y de la respuesta positiva de ciudadanos de Neiva y otros municipios huilenses.
Defensa de la verdad y del trabajo comunitario
El pronunciamiento público también expresa preocupación por la circulación de información que, según las organizaciones firmantes, atribuye el liderazgo de la campaña a actores que no participaron desde sus etapas iniciales de planeación y organización.
Las entidades afrodescendientes señalaron que rechazan la difusión de contenidos que, a su juicio, desconocen el origen del proceso y el esfuerzo realizado por quienes impulsaron la iniciativa desde sus primeros días. Por ello solicitaron a medios de comunicación, ciudadanía y administradores de redes sociales verificar cuidadosamente la información antes de divulgarla.
En el mismo documento enfatizan que la campaña fue construida desde la lógica de la colaboración comunitaria y recuerdan que «fue un Ubuntu», una expresión utilizada para resaltar que cada aporte fue posible gracias al esfuerzo conjunto de decenas de personas comprometidas con la causa humanitaria.
El Huila demuestra que la solidaridad no tiene fronteras
Más allá de las controversias, la experiencia deja una lección poderosa para el país. En medio de una emergencia que ha conmocionado a Colombia, la respuesta de cientos de huilenses demuestra que la solidaridad sigue siendo uno de los valores más fuertes de las comunidades. Desde Neiva partieron camiones cargados no solo de alimentos y ayudas, sino también de un mensaje que resume el espíritu de la jornada: cuando una región del país sufre, las demás pueden convertirse en su red de apoyo.
Porque, como recuerda la filosofía Ubuntu que inspiró esta movilización, nadie se salva solo, nadie se sostiene solo y el dolor de un pueblo también nos convoca como comunidad. Una enseñanza que hoy viaja desde el Huila hasta el Chocó junto a cada caja, cada mercado y cada gesto solidario.
Fuentes: Comunicado a la Opinión Pública de las organizaciones Axé do Magdalena, Fundación Calidad de Amigos y Surcando Paz. Servicio Geológico Colombiano y reportes de situación de la OPS/OMS sobre el terremoto del 10 de agosto de 2026.












