La riqueza ambiental del Corredor Andino Amazónico en el Huila

La riqueza ambiental del Corredor Andino Amazónico en el Huila

Con la ejecución del proyecto Corredor Andino Amazónico Hylea que se ejecuta en el Huila, se ha logrado el registro de 400 especies de fauna y flora, distribuidos en seis especies de reptiles, 33 de anfibios, 69 de flora y 24 de insectos, así como 234 especies de aves. Entre las aves se incluye el Cacique Candela (Hypopyrrhus pyrohypogaster) considerada una especie vulnerable (UICN); además de lograr identificar 34 especies de mamíferos. Todo esto con el método de fototrampeo, aplicaciones web y avistamiento.
El proyecto Hylea viene promoviendo la conservación de los bosques y páramos, la restauración de ecosistemas y el impulso de las prácticas y usos del suelo para la protección de los bienes y servicios ambientales y la biodiversidad.

Siete grupos
“Vivimos en un mundo en desconexión con la naturaleza y los seres vivos que afuera están, costándonos mucho tener la posibilidad de verlos. La mejor forma de hacerlo ha sido a través de este grupo de monitoreo”, así resumió su experiencia Camilo Pascuas y lo que ha significado para él pertenecer al grupo de Monitoreo Comunitario Jaguarundí, uno de los siete grupos de monitoreo de la biodiversidad del Huila fortalecidos con la estrategia Hylea.
Para Carolina Puentes del grupo de monitoreo Jaguarundí, “nuestro grupo nace como una iniciativa de educación e investigación participativa que busca promover el conocimiento y la apropiación de la biodiversidad de nuestro territorio”. Jaguarundí es uno de los grupos de monitoreo apoyados por Hylea que son integrados por personas apasionadas por los tesoros naturales que albergan en sus territorios. Es así como en Suaza encontramos a Renacer de la Montaña; en Acevedo a Yaguá-eté y Ecosan. Igualmente se encuentra en Rivera, Jaguarundi; en Algeciras, Hábitat Sostenible y en el municipio de Colombia, Guardianes del Ambicá, exploradores del Páramo de las Oseras.


Fortalecimiento
“Estos registros que nosotros hemos podido obtener pueden transcender y realmente tener un peso científico “ aseguró Carolina quien integró la segunda fase de implementación de Hylea que contó con dos expediciones biológicas en los municipios de Suaza y Rivera y 28 Bioblitz, que son una campaña de ciencia participativa y comunitaria para fortalecer actividades de monitoreo de la biodiversidad, con la cual se desarrollaron varias jornadas de observación e identificación de fauna (aves, mamíferos, anfibios, reptiles, insectos) con el uso de herramientas entre las que se destacan las guías de campo, binoculares y cámara fotográfica.
“El principal impacto que deja este tipo de proyectos es el impacto social porque las personas pueden ver algo que nunca antes tenían la posibilidad de ver, así como conocer de primera mano lo que el territorio guarda a través de cámaras trampa y registros fotográficos, así como el conocer un territorio organizando planes de conservación y de preservación de especies amenazadas en un territorio”, puntualizó Camilo Pascuas de Jaguarundí.

Monitoritos
Además de los Grupos de Monitoreo Comunitario, en esta segunda fase Hylea contó con Monitoritos, una iniciativa que impactó directamente a los estudiantes de siete instituciones educativas donde se desarrollaron 28 talleres de educación ambiental para incentivar a los niños y jóvenes el interés por conocer y conservar la biodiversidad de su territorio y fortalecer a los grupos de monitoreo en el desarrollo de actividades de educación ambiental comunitaria.
El Corredor Andino Amazónico, del departamento del Huila, es un territorio de gran riqueza ambiental que cuenta con una gran biodiversidad representada en su flora y fauna, así como de las fuentes hídricas que bañan y recorren esta importante zona del país.

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