¡Leer está de moda!

¡Leer está de moda!

Por Mariana Sofía Jiménez Nájera
¿Quién diría que leer está de moda? En una era donde las pantallas dominan el mundo, las personas todavía nos aferramos a descubrir nuevos mundos, personajes y maneras de pensar a través de la lectura. Es sorprendente ver cómo esta industria, que por muchos años estuvo en declive, y que se pensó que iría muriendo con el paso del tiempo, ha renacido nada más y nada menos que gracias a las redes sociales.
Es bien sabido que las redes sociales, especialmente TikTok, dictan las tendencias del momento en todos los ámbitos. A través de ellas las personas pueden compartir y contribuir a la creación de contenido en grandes comunidades en donde celebran aquello con lo que se identifican o les gusta, ya sean celebridades, moda, estilos de vida, entre otros. Uno de esos grandes grupos ha crecido exponencialmente e incluso ha ido revolucionando la manera en la que editoriales promocionan sus libros y la forma en que lectores los consumen: BookTok, es una tendencia que cuenta actualmente con 56.4 millones de publicaciones.
La comunidad de BookTok creció bastante a partir de la pandemia del COVID-19, donde muchas personas comenzaron a crear videos dando su opinión sobre sus libros favoritos o aquellos que no les gustaron, creando retos de lectura, entre otros. Sin embargo, aunque este tipo de contenido puede ayudar a muchas personas a sentirse motivadas para comenzar un hábito por la lectura o encontrar recomendaciones sobre qué leer, BookTok también podría ser un arma de doble filo si caemos en la otra cara de esta comunidad… la cual puede promover el consumismo y otros comportamientos un tanto cuestionables.

Ser lector: más que un hábito, una personalidad
Además del entretenimiento, emociones y aprendizajes que vivimos a lo largo de la lectura de un libro, hoy en día muchas personas que son parte de BookTok lo llevan más allá, considerándolo incluso un estilo de vida. Ya no solamente se está hablando sobre el contenido de los libros, sino que también se trata de todo lo que gira en torno a estos, como mercancía, hábitos, retos lectores, entre otros.
Al navegar por las publicaciones de este hashtag, claro que podemos ver reseñas de libros y recomendaciones que pueden animarnos a leer algo nuevo, pero también nos retrata otra parte de esta comunidad que se enfoca más en el aspecto superficial de lo que significa ser una “persona lectora”. Videos de book hauls (motines de libros) en donde usuarios muestran la gran cantidad de libros que compraron y que planean leer eventualmente, personas ordenando bibliotecas personales enormes, mostrando costosas ediciones especiales de determinados libros, así como muchos accesorios extravagantes que algunos consideran como indispensables para leer. Pero, ¿a qué se debe tanta presunción en torno a los libros?
No es novedad que los libros estén asociados a la inteligencia y sabiduría. Por ejemplo, en la siguiente pintura, independientemente de las vestiduras del hombre, podríamos asumir muy rápido que esta es una persona lista y de alta intelectualidad por el simple hecho de cargar con un libro en su regazo. Y efectivamente, esta persona es el famoso escritor ruso León Tolstói.
Adelantándonos a tiempos más modernos. En un video de un canal de YouTube donde se graban tours a casas de celebridades, la actriz Ashley Tisdale mostró un estante repleto de libros y confesó que un día antes de la grabación había comprado alrededor de 400 libros por motivos decorativos. Suponiendo también que los libros le dan un toque interesante e intelectual.
El solo hecho de cargar un libro llamó la atención de aficionados al ver a la modelo Gigi Hadid, con The Stranger de Albert Camus. No ponemos en duda el hecho de que sea una persona que le guste leer, pero es una realidad que existen muchas celebridades que cuentan con el apoyo de un estilista de libros para celebridades.
¿Por qué existiría ese oficio? Como se mencionó anteriormente, los libros son asociados con ser estudiosos e inteligentes, por lo que mostrarse como alguien que lee, es algo positivo para la imagen de las personas e incluso es posible definir sus personalidades con respecto al contenido que leen; y basta con solo enseñar la portada. Por lo que, el simple hecho de sostener un libro habla mucho de la “marca personal” de alguien, lo cual se debe a la complejidad, ideales y tramas que están plasmados en el libro.
Ahora bien, lo mismo podría decirse para aquellas personas que muestran en cámara sus grandes colecciones de libros, así como también la cantidad de lo que han leído en una determinada cantidad de tiempo; incluso muchos de estos creadores de contenido afirman haber leído hasta 100 libros en un año. Existen muchos creadores de contenido que leen tanto, que muchos podrían percibir que esta es la normalidad para el lector promedio. Empero, es importante notar que leer esta cantidad de libros es común para personas que se encuentran estudiando, que tienen leer como parte de su empleo o para aquellas que tengan gran disponibilidad de tiempo para disfrutarlos; y definitivamente no es el promedio, sino una minoría.

Algoritmo y autores: grandes influencias
Los algoritmos han demostrado ser parte primordial en las redes sociales para mantener enganchados a los usuarios, y muchos creadores de contenido suelen seguirlo con el fin de tener más vistas y seguidores. Esto se refiere a que los influencers deben leer ciertos libros que son tendencia con el fin de aparecer más seguido en la página principal de otros usuarios y así mantenerse relevantes. Si es un libro muy popular, muchos creadores tendrán que leer dichos libros a pesar de no ser su género de preferencia o incluso pueden llegar a deformar sus propias opiniones para complacer al algoritmo con el fin de no perder seguidores.
Ahora bien, el papel de las y los escritores ha cambiado significativamente. Anteriormente, los autores solamente se encargaban de escribir y las editoriales eran quienes se encargaban de darle publicidad a los libros, pero el involucramiento de los autores en BookTok ahora es primordial para el éxito de sus obras literarias. Esto se debe a que la dinámica ha cambiado y leer un libro para muchos se traduce en la comunidad y las conexiones que se construye entorno a un libro el cual es “[…] inmediata, sin filtros y profundamente personal. Los autores no solamente hacen publicidad para sus libros, sino que construyen comunidades”.
Lo que antes se daba a conocer a través de entrevistas en televisión o revistas, ahora puede hacerse desde las redes sociales, en donde escritoras y escritores ahora cuentan con el espacio para involucrarse directamente con sus lectores, así como expresar sus ideales y hablar más a profundidad sobre su obra de la manera en que ellos quieran hacerlo.

*https://observatorio.tec.mx/leer-esta-de-moda/