Guillermo González Pimiento
– Aprendamos
Hola, hola
Si alguna vez tuviste un gato, ya sabes cómo funciona esto.
Lo llamas, corres detrás de él, le hablas con la voz más dulce que tienes, y el gato sale disparado en la dirección contraria 😅.
Pero el día que te sientas en el sofá, ocupado en lo tuyo, sin mirarlo ni una vez, ese mismo gato se sube solo a tu regazo.
Con los clientes pasa exactamente lo mismo, aunque casi nadie lo quiere ver así.
Envías la propuesta. Y ahí empieza: abres WhatsApp cada quince minutos, revisas si esa persona está «en línea,» miras la hora del último «visto,» y con cada minuto que pasa sin respuesta te convences un poco más de que hiciste algo mal.
Le escribes otra vez: «¿alcanzaste a ver mi mensaje?». Y en el fondo ya sabes que esa pregunta suena a que corriste detrás del gato.
Perseguir cansa. Y lo peor es que casi nunca funciona, porque la persona del otro lado siente esa persecución, aunque no sepa ponerle nombre.
Llevo años enseñando lo contrario. No persigo, atraigo, y detrás de esa frase corta hay todo un método para construir una presencia en redes sociales que haga el trabajo de atraer por ti, mientras tú simplemente te dedicas a ser más estratega.
Ojalá te ahorres, de aquí en adelante, unas cuantas revisadas innecesarias al celular.
Guillermo González Pimiento







