Promesas de campaña

Promesas de campaña

Por: Fernando Gasca
En época pre electoral algunos candidatos y candidatas (ahora hay que separarlos, por aquello del respeto de géneros), incorporan en sus discursos algunas cosas que, aparentemente son buenísimas, pero, siempre el pero, lo que viene por dentro o detrás deja mucho que pensar.
Por ejemplo, proponer el desmonte de los salarios de los trabajadores para poder pagarles por horas, suena muy bueno y atractivo para algunos empresarios, pues disminuye los costos o gastos del negocio, pero surgen las preguntas: ¡eso elimina las primas, vacaciones, cesantías, intereses sobre las cesantías, salud, pensiones y riegos laborales? Si, sé que son muchas preguntas.
Lo que, si queda claro, en que no habrá horas extras, ni recargos nocturnos, tampoco dominicales ni festivos, pudiera decirse que esa propuesta no es muy buena para los trabajadores.
Otro candidato expone que el dinero que se está pagando por SISBEN es demasiado, por tanto, lo mejor es acabarlo, bueno para las finanzas del estado, pero… vuelven las preguntas: ¿Quién cubrirá la falta de servicio médico?, Acaso, ¿los servicios gratuitos del PAE (la alimentación gratuita de los niños), los subsidios de vivienda de interés social, los bonos económicos, se acabarán? Hum, eso no suena bueno para los desempleados, tampoco para las personas vulnerables y menos para los pobres.
Otro anda proponiendo revivir las épocas de matarnos por pertenecer a diferente bando ideológico, lo cual no suena muy lógico para los muy mayores que ya no pueden ir a empuñar las armas, aunque queda el premio de consolación, poder mandar a los nietos al frente de batalla, obvio, es clarísimo que el candidato que eso propone no mandará ni a sus hijos ni a sus nietos a la pelea, es más, dicen, rumoran, cuentan que él y su familia viven en otro país, que no es propiamente el país de la canela.
Alguien decía: hasta los poetas ya habían predicho lo de las campañas y me recordaban las Palabras negras haciendo homenaje a Oshum: “Oshum, eres la fuerza negra e indomable, el tigre que acecha la memoria…”, paro acá el candidato propone fracking, algo contrario al agua pura, a la selva, al ambiente sano al aire puro, recalco como dice Zabaleta en contra de “la abundancia que nunca se agota”
Quisiera hablar de la influencia de las religiones en las campañas, pero por ahora solo hago una pregunta ¿Cómo entender que, en un país, que permite la libertad de cultos, exime de tributos a todas las iglesias (es decir con el dinero de todos, hacen campaña a un solo candidato), puede admitir que esas instituciones se involucren en política, rara mezcla, por demás peligrosa, máxime cuando a los creyentes solo les interesa creer, aún sin evidencias?
Neiva, junio 7 de 2026