El legendario músico boricua Rafael Ithier, miembro fundador de El Gran Combo de Puerto Rico, falleció a los 99 años, confirmaron a la prensa local el abogado de la familia, Víctor Rivera, así como múltiples artistas de la isla en sus redes sociales.
Con sus arreglos y composiciones, Ithier ayudó a definir el sonido de la salsa y posicionó a El Gran Combo de Puerto Rico como una de las orquestas de referencia del género. Sus arreglos musicales fueron clave para impulsar el éxito de temas como “A Mi Manera”, “Achilipú”, “Se Me Fue”, “El Menú”, “Brujería”, “No Hago Más Ná”, “Ojos Chinos” y “Un verano en Nueva York”.
Ithier nació el 29 de agosto de 1926 en el barrio de Puerta de Tierra, al este de San Juan, Puerto Rico. Comenzó su carrera musical en 1941, cuando se unió al Conjunto Hawaiano que dirigía el músico Fermín Machuca, una agrupación en la que aprendió a tocar el tres cubano y el contrabajo, según detalla un perfil suyo de la Fundación Nacional para la Cultura Popular de Puerto Rico.
Fue uno de los miembros fundadores del El Gran Combo, que nació en 1962 de la mano de los músicos Rogelio Kito Vélez, Héctor Santos, Martín Quiñones y Miguel Ángel Cruz, según detalla la Fundación. Posteriormente se convirtió en el líder y director de la orquesta, que llevó al éxito temas como Un Verano en Nueva York, Brujería y Trampolín.
La clave de Ithier
Ithier fue la fuerza motora que mantuvo a El Gran Combo como una “institución” musical. La disciplina que adquirió en sus años en la milicia, combinado con lo que vio y vivió en el Combo de Cortijo, lo llevó a establecer un estilo de dirección sumamente organizado y rígido que, en ocasiones, entraba en los espacios personales de sus músicos. “No tolero la indisciplina en ningún momento”, afirmaba quien no negaba el trato que daba a sus músicos, a quienes veía como sus hijos. Como extensión a esa organización y disciplina que logró, estableció una máxima que ha sido clave en el éxito de la orquesta, así como de su cohesión: la estrella siempre será El Gran Combo, por eso en la agrupación no hay protagonismos, todos son iguales.
Algo que aúna a esa característica de equidad es que la orquesta opera como una cooperativa, con responsabilidades compartidas. Bajo el formato, todos los músicos cobran el mismo salario (excepto el director). “La idea mía era que aquí todo el mundo participara, además de tocar”. Bajo ese formato, la agrupación no ha dependido de la venta de discos o presentaciones para sus ingresos.
Fue instrumental del sonido peculiar de la orquesta, confesó haber logrado a través de lo que llamaba sus “disparates”. Y es que al no haber estudiado música, “escribía lo que se me ocurría”, dependiendo principalmente en su oído y manteniéndose siempre bien pendiente de lo que le gustaba a la gente.
Valor incalculable
El legado en la música popular de don Rafa sobrepasa cualquier proeza de otras agrupaciones, puesto que el “mulato mayor” estableció una fórmula con identidad y sonoridad exclusivas, así como un sistema de trabajo que por más de medio siglo ha hecho de la orquesta una referencia dentro de la salsa. No en balde se les conoce como la “Universidad de la Salsa”.
Además de director musical, Ithier fue arreglista, pianista y compositor. Pero fue su visión administrativa la que hizo de la orquesta un verdadero taller de trabajo para los músicos que han pasado por sus filas. Fueron precisamente las fallas a ese nivel lo que lo motivaron a salir del Combo de Rafael Cortijo y fundar su propia orquesta en 1962 junto a Rogelio “Quito” Vélez, Martín Quiñones, Miguel Cruz, Eddie Pérez, Héctor Santos y Roberto Roena.
Desde entonces, junto a sus músicos se convirtió en narrador de cientos de historias con las que contó la vida cotidiana y marcó el pulso de Puerto Rico. Relatos que disfrutamos aquí y han disfrutado desde entonces cientos de miles de personas en seis continentes. La discografía de El Gran Combo de Puerto Rico sobrepasa las 70 producciones discográficas, siendo “En Cuarentena”, lanzada en 2021, la más reciente.
En 2007 se vio obligado a bajar su ritmo de trabajo, delegando varias de sus funciones en el hoy fallecido pianista y arreglista Willie Sotelo, que se había integrado al grupo el año anterior, aunque Ithier siempre se mantuvo al frente de la orquesta.
Historia
Nació el 29 de agosto de 1926 en el Viejo San Juan, pero toda su crianza fue en el barrio Monacillos de Río Piedras.
Sus padres fueron Nicolás “Macaco” Ithier y Mérida Natal.
Su padre era bohemio y su tío Salvador músico, por lo que su afición por la música nació en su hogar.
Era autodidacta y aunque tocó varios instrumentos se decidió por el piano.
Desde los diez años tocaba guitarra.
En 1941 comenzó su carrera profesional al unirse al Conjunto Hawaiano que dirigía Fermín Machuca.
Ingresó al Ejército estadounidense en 1952 y estuvo en la guerra de Corea.
Su escuela musical fue la agrupación de su amigo Rafael Cortijo, con quien celebró al licenciarse de las fuerzas armadas el 28 de enero 1954. Desde ese entonces, y hasta el 1962, perteneció al Combo de Cortijo cuando se separó por diferencias de dirección.
El 26 de mayo de 1962 hizo su primer bailable bajo el concepto de El Gran Combo de Puerto Rico.
El primer disco de los Mulatos del Sabor fue “Menéame los mangos”.
En los primeros años de El Gran Combo de Puerto Rico, Ithier logró crear un concepto distinto al de Cortijo, lo que le permitió saborear el éxito desde esa primera etapa.
El grupo de Ithier fue una la primeras orquestas en presentarse en vivo en la televisión.
En el 1969, Roberto Roena y Elías Lopés dimiten del grupo y crean su competencia directa: la Apollo Sound. Ese mismo año les cancelan presentaciones en televisión y radio, así como su contrato discográfico con Gema Records, lo que motivó a Ithier a repensar y relanzar el modelo de trabajo de la orquesta.
En 1973, el cantante Pellín Rodríguez abandona la agrupación y entra el vocalista Charile Aponte.
Cuatro años más tarde, en 1977, vivieron momentos agridulces cuando, por un lado son nombrados la Mejor Orquesta Internacional en Venezuela y obtienen la Copa Presidente; pero justo en ese país pierden a Andy Montañez, que los abandona para integrarse al grupo venezolano La Dimensión Latina. Ithier reconoció que la salida de “El Niño de Trastalleres” le dolió mucho. Fue entonces que Jerry Rivas entró a la banda.
Al cumplir 20 años, El Gran Combo recibió múltiples reconocimientos nacionales e internacionales, entre los que se destacaron El Congo de Oro de Colombia, una Resolución del Senado de Puerto Rico, así como un Premio Paoli.
En 1982 se presentaron en un concierto histórico en el Madison Square Garden.
Su 30 aniversario lo celebraron con en el disco “Gracias: 30 años de sabor” en el 1992.
Cuando el grupo cumplió los 50 años en el 2012, los mulatos emprendieron una gira internacional que duró casi dos años. Ese año, el director musical pudo cumplir otro de sus grandes deseos al presentarse en Rusia, en San Petersburgo, como parte de la etapa europea de la gira mundial.
Una de las controversias que marcó su carrera fue la demanda que entabló en 2013 el fenecido saxofonista Eddie “La Bala” Pérez por alegado despido injustificado contra El Gran Combo de Puerto Rico. El pleito legal continúo incluso después de la muerte de Pérez en el 2013.
En diciembre del 2014, Charlie Aponte anunció su salida de El Gran Combo de Puerto Rico. Ingresa meses más tarde el joven Anthony García.
El municipio de Guaynabo anunció en el 2015 que el Museo de la Música se llamará Rafael Ithier.
Ithier tuvo la oportunidad de visitar con el grupo seis continentes. Uno de sus metas era África, donde se presentaron en concierto en 2016 cuando fueron invitados por el presidente de la República de Guinea Ecuatorial.
En 2021 lanzó la producción “En Cuarentena”.
La última edición del Día Nacional de la Zalsa, de la emisora Z-93, reconoció el legado de don Rafael Ithier con la otorgación del Premio Estrella a la Excelencia, en reconocimiento a su trayectoria en la salsa.
Con Información de Telemundo/ Primera Hora/ El Nuevo Día /









