Riesgos de criminalidad durante emergencia por terremoto

Riesgos de criminalidad durante emergencia por terremoto

Cuando ocurre un desastre natural, la prioridad es salvar vidas, atender a los heridos y garantizar las condiciones básicas para las personas afectadas. Pero mientras se atiende la emergencia también pueden aparecer nuevos escenarios de riesgo para la seguridad. Así lo advierte el Dr Ervyn Norza, docente de Criminología de la Universidad del Rosario y experto en seguridad, quien llama la atención sobre seis formas de criminalidad que pueden
surgir en contextos de desastres naturales.
De acuerdo con el experto, experiencias registradas en países como Venezuela, Ecuador, Chile, Haití, Japón y Colombia muestran que estos escenarios pueden estar acompañados por delitos de supervivencia asociados a necesidades básicas insatisfechas; saqueos y hurtos; cibercrimen mediante phishing y otras estafas digitales; corrupción por desvío de fondos y ayudas humanitarias; ataques violentos de grupos armados y delitos sexuales.
La vulnerabilidad que genera una emergencia puede convertirse en una oportunidad para el delito. Viviendas, comercios y ciudades afectadas pueden quedar más expuestos a hurtos y saqueos, mientras que las personas damnificadas pueden convertirse en objetivo de estafas digitales. A esto se suma el riesgo de que recursos y ayudas destinadas a atender la emergencia sean objeto de desvíos o actos de corrupción.
Según reportes de la Policía Nacional, están ocurriendo hechos como:
•En Pereira y Cali, la Policía reporta personas que están sustrayendo pertenencias de automóviles y hogares mientras se rescatan víctimas.
•En Algeciras (Huila), dos militares perdieron la vida y varios resultaron heridos por ataque de las disidencias de las FARC, mientras se dirigen a desactivar un cilindro instalado para atentado terrorista.
•La Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJÍN), indicó de la identificación de estafas con falsas campañas digitales de ayudas a víctimas.
•En la autopista Medellín–Bogotá, provocaron incendio un grupo de manifestantes en una zona aledaña a este corrector vial.
•En Cali, Manizales, Pereira y Quibdó, reporta cifrás de la DIJIN, 25 capturados en estas ciudades afectadas. Numero de personas capturadas por delitos en Cali: 4 Lesiones personales, 3 por Tráfico y Tenencia de Armas, 2 por Receptación, 1 por hurto a motocicletas. En Manizales, dos por terrorismo, 2 por homicidio, 2 por tráfico de armas.
El experto también advierte sobre los delitos sexuales que pueden aparecer en escenarios de aglomeración, tensión y frustración, particularmente en los hogares temporales habilitados para las personas afectadas.
Pero existe otro riesgo que, según Norza, requiere especial atención: el aprovechamiento de la emergencia por parte de grupos armados. La concentración de policías y militares en las labores de atención y protección de la población puede generar oportunidades para ataques en territorios donde ya existe presencia de estas estructuras.
El experto señala como antecedentes hechos registrados en Cauca, Algeciras y otros territorios, en los que enfrentamientos con grupos armados han dejado policías y militares heridos y muertos. Por ello, considera necesario que la respuesta institucional ante un desastre incluya también una lectura anticipada de los posibles escenarios de seguridad.

¿Quién cuida a quienes están cuidando?
La atención de una emergencia también supone un alto nivel de exigencia para quienes permanecen en primera línea. Policías y militares enfrentan desgaste físico, psicológico y emocional mientras participan en labores de atención y protección de las comunidades afectadas.
Según las cifras referidas por Norza en su análisis, solo hasta la fecha, “15 policías han resultado lesionados y cerca de 585 familias han sido afectadas por el terremoto. Esta dimensión debe formar parte de la respuesta integral frente a un desastre: proteger a la población afectada, pero también garantizar condiciones para quienes tienen a su cargo su seguridad y atención”.
La advertencia, en últimas, apunta a anticiparse a lo que puede ocurrir después del desastre. La emergencia no termina cuando disminuye la actividad sísmica o comienza la reconstrucción; también es necesario identificar los riesgos que pueden aparecer en ese proceso y evitar que una crisis natural termine convirtiéndose en una crisis de seguridad. “La idea es evitar que esta emergencia, el desastre natural, se convierta en una emergencia de seguridad”, advierte Norza.