El Huila comenzó su proceso de alistamiento frente a un posible fenómeno de El Niño que podría presentarse durante el segundo semestre de 2026, en medio de un escenario climático que aún se encuentra en transición.
Actualmente, el país atraviesa la primera temporada de lluvias bajo condiciones neutrales del fenómeno ENOS. Sin embargo, los análisis más recientes indican que este comportamiento podría cambiar progresivamente en los próximos meses, con una probabilidad creciente de evolución hacia El Niño a partir de mitad de año.
Aunque no existe certeza sobre la intensidad que podría alcanzar este fenómeno, las autoridades han reiterado que este es un momento clave para anticiparse, teniendo en cuenta la incertidumbre propia de los modelos climáticos.
En este contexto, y en cumplimiento de la Circular 028 de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y la Circular 001 de la Procuraduría General de la Nación, la Gobernación del Huila, a través de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres, activó acciones de preparación en el territorio.
Históricamente, El Niño se asocia con una disminución de las lluvias y un aumento de las temperaturas, condiciones que incrementan el riesgo de incendios de cobertura vegetal, así como la ocurrencia de sequías que pueden afectar el sector agrícola y el abastecimiento de agua potable.
En respuesta a este escenario, se viene fortaleciendo la articulación con los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo y los organismos de respuesta, incluyendo los cuerpos de bomberos, con el fin de implementar medidas de preparación, respuesta y recuperación en los territorios.
“Estamos en una fase de alistamiento. Estos escenarios nos permiten anticiparnos y trabajar de manera coordinada con los municipios para reducir riesgos, especialmente frente a posibles incendios forestales y afectaciones por sequía”, señaló Orlando Garzón, coordinador de Manejo de Desastres del Huila.
Las autoridades reiteraron el llamado a los integrantes del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres a analizar e implementar estas recomendaciones en sus jurisdicciones, con el propósito de garantizar una gestión del riesgo oportuna y efectiva.






