Comunidades rurales construyen 4.200 metros lineales de placa huella

Comunidades rurales construyen 4.200 metros lineales de placa huella

Más de 4.200 metros lineales de placa huella han sido construidos durante el 2026 en diferentes municipios del Huila, en los que las comunidades rurales no solo contribuyen al mejoramiento de sus vías, sino que adquieren las competencias necesarias para continuar desarrollando este tipo de obras.
La estrategia ha llegado a municipios como Neiva, Aipe, Algeciras, Baraya, Palermo, Colombia, Santa María, Rivera, Tello, La Plata, La Argentina, Paicol, Nátaga, Garzón, Agrado, Gigante, Guadalupe, El Pital, Suaza, Tarqui, Isnos y San Agustín, a través de los diferentes centros de formación de la entidad.
El propósito va más allá de la construcción de infraestructura. Cada obra se convierte en un espacio de aprendizaje práctico, donde los habitantes reciben formación en construcción y mantenimiento de placa huella, fortaleciendo capacidades que permanecen en las comunidades y les permiten participar en futuros proyectos de mejoramiento vial.
Uno de estos procesos se desarrolló en la vereda San José, del corregimiento de Vegalarga, en Neiva, donde 28 aprendices adelantaron su formación mientras participaban en la construcción de la placa huella que requería su comunidad.
“Ha sido un proceso muy bonito. Ellos deben aprender a realizar la construcción de la placa huella con las normas Invías y con la supervisión técnica. La formación les permitirá certificarse en construcción y mantenimiento para garantizar obras de calidad y durabilidad a largo plazo”, explicó Lizeth Viviana Rojas, instructora del área de Construcción del SENA.
Un modelo similar se desarrolló en el Resguardo Indígena Paniquita, en Rivera, donde una comunidad indígena permitió avanzar en la construcción de 100 metros de placa huella. En este caso, el SENA aportó materiales y apoyos de permanencia por cerca de $25 millones, mientras el municipio contribuyó con material de playa por aproximadamente $14 millones y la comunidad aportó su trabajo.
Para María Alejandra Sánchez, aprendiz y habitante de Paniquita, participar en la construcción significó además romper estereotipos sobre los oficios asociados tradicionalmente a los hombres. “Siempre decimos que esto es para los hombres, pero fue una experiencia muy bonita. Lo que he aprendido es muy bueno y nunca pensé venir a hacer este oficio”, señaló.
Los resultados reflejan el alcance territorial de la estrategia. El Centro de la Industria, la Empresa y los Servicios, en Neiva, reporta 1.465 metros lineales construidos en nueve municipios; el Centro de Formación Agroindustrial La Angostura, en Campoalegre, cerca de 397 metros; el Centro de Desarrollo Agroempresarial y Turístico del Huila, en La Plata, 242 metros; el Centro Agroempresarial y Desarrollo Pecuario del Huila, en Garzón, 1.471 metros; y el Centro de Gestión y Desarrollo Sostenible Surcolombiano, en Pitalito, 635 metros lineales.