Desde hace más de una década, el Huila sobresale como el mayor productor de café del país. Hoy además de seguir a la cabeza con más de 2,5 millones de sacos que representan en 19,65 de la producción nacional, el departamento también se ha convertido en un referente en cafés de especialidad, gracias al cultivo de variedades exóticas y la adopción de complejos protocolos que le otorgan al grano unas características organolépticas únicas, que lo hacen el producto muy valorado alrededor del mundo.
Así quedó demostrado el pasado fin de semana cuando se realizó una feria que reunió los mejores cafés del municipio de Santa María, tanto regionales como varietales que fueron comercializados en una reñida subasta, donde compradores de diferentes partes del mundo pujaron para quedarse con los mejores granos producidos por algunas de las más de 1.600 familias que se dedican a esta actividad productiva en esta localidad ubicada en el noroccidente del Huila.
Allí llegaron compradores de Chile, Perú, Estados Unidos, y Colombia, atraídos por el aroma de los cafés samarios que condensan en sus semillas notas a vainilla, chocolate, nueces, cítricos, entre otros atributos, que, junto a una acidez, cuerpo, y brillo adecuados, otorgan tazas con alta puntuación que conquistan paladares alrededor del mundo.
Los compradores con paleta en mano pujaron para quedarse con los mejores cafés, tanto regionales como varietales, calificados previamente por un exigente panel de catadores tras evaluar alrededor de 150 muestras, presentadas por familias que le apuestan a la producción de cafés de especialidad.
El momento más intenso llegó cuando se inició la puja por el café de don Edilberto Tovar Perdomo, un varietal Sidra en proceso lavado que se posicionó como el primero en el ranking con 90 puntos, que después de un contrapunteo de ofertas se comercializó en 116 dólares la libra, convirtiéndose en un hito para una feria municipal, teniendo en cuenta que en concursos de talla nacional se han subastado cafés por precios similares.
Esto posiciona al departamento del Huila como cuna de cafés de especialidad, logro alcanzado gracias al trabajo, persistencia, amor y entrega de las familias productoras, que ven en el café un proyecto de vida, al que se han venido integrando de manera decidida mujeres, niños y jóvenes, garantizando el tan anhelado empalme generacional que permitirá que los conocimientos trasciendan, ratificando al Huila como el corazón cafetero de Colombia.







