Definen ejes de la primera Cumbre de Economía Naranja

Definen ejes de la primera Cumbre de Economía Naranja

Colombia se posiciona como referente mundial en el fomento de las actividades relacionadas con las artes, el patrimonio material e inmaterial, las industrias culturales, las TIC y el diseño, entre otros, al definir la cultura y la creatividad como ejes para impulsar el desarrollo social y económico del país. Se identificará y seleccionará a líderes de la industria creativa de los 32 departamentos del país, para formarlos como embajadores de la Economía Naranja.

Redacción
En Medellín realizarán el 9 y 10 de septiembre próximo, la primera Cumbre de Economía Naranja, como una oportunidad para dialogar sobre la importancia de la creatividad y la cultura para el desarrollo, la transformación social y el impacto de las nuevas tecnologías digitales.
Los temas que se abordarán en la Cumbre son: Economía Naranja, Propiedad intelectual; Educación para fomentar el talento y la creatividad; Cine y TV; Cultura y arte como generadores de riqueza; y Diseño y Economía digital, entre otros.
La Cumbre contará con la participación de reconocidos expertos, entre los que se destacan John Howkins, creador del concepto de Economía Creativa; Andrés Roemer, cofundador de la ‘Ciudad de las ideas’, y Rahaf Harfoush, Directora Ejecutiva del Instituto Red Thread, de Cultura Digital.
Una de las preocupaciones principales en la actualidad tiene que ver con el auge y los desafíos que las actividades creativas y las TIC tienen en el mundo de hoy y las oportunidades laborales asociadas, pero que particularmente afectan a las nuevas generaciones. Colombia no es ajena a esta realidad, por lo que el Gobierno del Presidente Iván Duque busca la promoción y potencialización de este sector.
La Economía Naranja, también conocida como economía creativa, está basada en la generación de oportunidades a través del desarrollo de la cadena de actividades que hace posible convertir las ideas, la imaginación, el patrimonio ancestral y el ejercicio del talento artístico y creativo en mentefacturas; bienes y servicios de carácter simbólico que, como los libros, la música, los conciertos, los parques arqueológicos, el diseño, la arquitectura, la publicidad, etc., permiten crear riqueza y capital cultural.