Escritores Huilenses escriben para los niños

Escritores Huilenses escriben para los niños

Miguel de León*
Muchas personas me dicen al saber que soy escritor; que la poesía es simplemente una forma de expresión bonita, les contesto que en realidad es mucho más que eso. Les digo como la poesía es la revelación de la belleza o del sentimiento estético a través de la palabra, ya sea en verso o en prosa. Les nombro otros elementos de la palabra poética, como ritmo, creatividad, imaginación y conocimiento, es decir no es solo bonita. Por eso, la poesía infantil es una herramienta perfecta para acercar a los niños al mundo de las letras y un recurso muy valioso para adquirir conocimientos de una manera divertida, ya que para ellos es como un juego.
Y la nombro justamente, ante la aparición de dos libros de poesía infantil (bueno, uno de ellos no es tan nuevo), ambos de escritoras huilenses, ambas trabajadoras incansables de la palabra. El mas antiguo, “Poemas y Cuentos Versados” de Luz Adriana Londoño y el mas reciente, “El Ratón vino a la escuela y otro son de versos” de Amparo Andrade Loaiza. Dos libros valiosos en la formación de futuros lectores, pero igual, herramientas para conocer la diversidad de la lectura infantil. Porque escribir poesía para niños es una gran responsabilidad, es tener una sensibilidad distinta para ayudarles a ver el mundo en su justa dimensión de locura y fantasía. Porque, ¿hay algo más desbocado que la imaginación infantil?
La literatura infantil fomenta la lectura desde edades tempranas, algo que sin duda cada vez hace más falta, le pone alas a la imaginación de los niños, tal vez uno de los valores más valiosos de la poesía. Además, gracias al lenguaje poético los niños aprenden y comprenden conceptos cada vez más complejos, lo cual ayuda a desarrollar el pensamiento y a enriquecer su vocabulario, favoreciendo el desarrollo del lenguaje. A través de la poesía los niños pueden valorar la musicalidad del lenguaje, lo que también estimula su memoria rítmica y auditiva, y también visual.
Esa es la apuesta de Adriana; el formato del libro álbum y textos rimados, es decir, juguetea a la semejanza o igualdad de sonidos entre dos o más palabras a partir de la última sílaba acentuada, el resultado es muy musical y muy práctico para trabajar con los niños. Amparo escribe para niños un poco mayores, niños fácilmente sugestionables con una poderosísima imaginación. Porque sus textos estimulan la imaginación mediante imágenes poéticas bien logradas y en diversas situaciones. La poesía infantil no rimada, sigue siendo valiosa para el desarrollo de los niños, estimulando su lenguaje, creatividad e imaginación. Estos dos libros son una expresión de la cultura y la sociedad en la que el niño se debe insertar.
Nuestra literatura está llena de poemas que los niños pueden entender fácilmente desde la conciencia y desde el corazón, y hacerlo, es igualmente, entregarles nuevos conocimientos que ayudan a formarse una visión del mundo más integradora. La invitación esta en el primer poema del libro de Amparo; “Dios dijo; / “¡Hágase la luz!” / Y todo se llenó de luz. / y, luego dijo; “¡Hagase la poesía!” / Y todo se llenó de Dios”.


*Escritor y Director de la Biblioteca Departamental